Archive for the 'propios' Category

Al final

Thursday, June 7th, 2007

Tengo tanto miedo en este momento que mi piel ha empezado a temblar, se me han enfriado las manos, se ha acalambrado todo mi ser, mis pies han muerto, mi mente ha quedado en blanco, mis pensamientos se dirigen a una sola imagen, a un solo pensamiento, a un solo camino, a un solo destino, a un solo lugar, a una sola vida.
Logré verla una vez, logré verla unos segundos, pude decirle unas palabras, intentó contestarme y no lo logró, sólo hizo la cabeza a un lado, mientras avanzaba desapareció en la oscuridad. Puedes preguntarte, qué le pregunté, le dije si me llevaría con ella hoy, o en la próxima visita, supongo que me recogerá en la próxima visita a menos que ya lo haya hecho y todavía no me di cuenta, espero que venga cuando traiga los zapatos puestos, suena ridículo, pero es muy importante, no quiero ir caminando al infierno descalza, no quisiera llegar con los pies magullados a mi nuevo hogar, no quisiera manchar el tapiz de la entrada, espero que tengan una sala de espera y haya un televisor, veré un nuevo capítulo de Pinky y Cerebro, el último.
Emprenderé una nueva aventura, pediré un permiso especial para explorar el lugar y ver un poco aquí y allá, conoceré nuevos monstruos, pero estos serán reales, ya no los tantos ficticios que he visto durante tantos años por la televisión o en mis dulces pesadillas, podré atormentarme, podré sufrir, podré llorar de dolor y de susto… por una vez en la vida que el llanto sea con motivo, haré que todo cambie, mi existencia dejará de ser aburrida. Dejaré mis huellas, me aseguraré de hacerlo, escribiré mi nombre con cenizas para que todos sepan que estuve por allí y claro nunca olvidaré colocarle la tilde, la tilde siempre importa.
Yo se que esta vez llegará aunque todavía no se el día exacto, se llevará mi espíritu, mi alma, y dejará mi cuerpo, para que alguien lo vele, espero que todos hagan lo que he pedido durante todo este tiempo, que quemen mi cuerpo y entierren las cenizas bajo un árbol grande y fuerte. Quiero que mi cuerpo quede en cenizas como quedará mi alma. No quiero que la gente vaya a mi velorio o a mi entierro, no quiero ver a nadie llorar, no quiero ver lágrimas, no quiero sentirlas, quiero que se alegren por haberlos abandonado, quiero que se sientan felices porque ya no les desgraciaré sus vidas, quiero que maldigan el momento en que me conocieron, que digan que hubieran sido más felices si yo nunca hubiera llegado, todavía me queda un tiempo para asegurarme de ello.
Empiezan a temblarme las manos, me falta aire, ya llegará, esta vez no fallaré, todo es perfecto, estoy lejos, nadie se acercará, nadie sabe dónde estoy, nadie sabe lo que haré, mi diario hará el resto del trabajo, contará a todos donde encontrarme y que hacer, esta vez será mejor que la anterior, la anterior fue muy notoria, estaba en mi habitación, lograron llevarme a tiempo para un lavado estomacal, faltaba planificación en esa ocasión. Esta vez nadie llegará, nadie lo impedirá, será lento y doloroso, ser masoquista es una de mis mayores debilidades, un par de tragos de no me acuerdo que, una pequeña inyección directa en el cuello, dejé la llave de gas abierta, para que invada la habitación lentamente, espero que no haya algo que haga chispas cerca, quiero que me encuentren tal como soy, con mis orejas, y el aburrimiento en el rostro. Pronto llegará y lo único que queda es esperar, no voy a recordar el pasado ni las bellas vivencias, tampoco a las personas que voy hacer tanto daño, que van a sufrir a causa mía, y además el que lo haga, dejará de ser amigo mío, lo sacaré de mi testamento lo juro por mi vida, LO JURO.
Hoy concretaré mis sueños, por lo que he luchado toda la vida, la muerte llegará y yo me iré con ella, tomaré su mano, mientras mi mente intente no recordar a la velocidad de la luz toda mi vida, no quiero sentir arrepentimiento alguno, no quiero pensar que esa mano pudo llegar a rozar mi rostro y despejar las lágrima de la mejilla. La casa sigue como siempre aunque las enredaderas la han cubierto, pero todavía llega la luz a través de las grandes ventanas, todavía.
El tiempo pasó, el cabello cano invade mi cabeza aunque no puedo quejarme de las arrugas, hasta ahora no he visto una sola, todos estos años estuve bastante distraída de la realidad, pude ver el último capítulo de Pinky y Cerebro fue genial, conquistaron el mundo, luego se aburrieron de sus esclavos mediocres y lo devolvieron.
Alguien vino a visitarme, dice que no es la primera vez, me parece conocido, puede que sea o quizá no, traté de despejar el llanto de sus ojos con mis manos, pero están demasiado frías, y este cabello que se enreda con los dedos, las lágrimas caen sobre mi tumba y duelen en el alma, como si cayera ácido sobre la piel, a quien demonios se le ocurrió enterrarme con el cabello suelto… –ya deja de llorar, que no te das cuenta que me lastimas– bien lo tomaré como una venganza, por todas las lágrimas que alguna vez derramé por tu causa, pero me duele más que aquella vez, tuve que mudarme todavía lo recuerdo, tuve que largarme lejos para poder olvidar, aunque no debí llevar aquellos retratos, tampoco las poesías y mucho menos el recuerdo. No es sencillo reconstruir una vida del vacío y mucho menos hacerlo sobre cenizas y recuerdos, pero vamos acércate lentamente, dame un fuerte abrazo, bésame otra vez, cierra los ojos pero ya no tiembles… sabes que eso me causa risa; la edad demonios, la maldita edad, ahora la que tiembla soy yo. – no te vayas, no puedes quedarte un ratito más?, qué te cuesta? quizá un corto resto de la eternidad, es cosa de un par de segundos, ya vi las canas que traes encima, lo gracioso es que conservas el peinado que traías en la juventud, sigues viéndote igual de atractivo, como es que supiste que estaba aquí, cuando me trajeron no me percaté de tu presencia, cuéntame que es lo que sucedió ese día, acaso lloraste por mi causa, quizá lo ignoraste y reíste porque lo merecía, talvez el resentimiento fue mayor que el amor que se que sientes aún por mi, o tanto te dolieron las últimas palabras en el diario que dejé bajo la almohada de la que un día fue tú cama, respóndeme, bueno, no lo hagas, pero tampoco me dejes, a lo largo de todos estos años, todos se fueron olvidando de mi, incluso los gusanos que solían degustar mis pellejos, esos que hacen cosquillas en mi vientre, esos también me dejaron, pero no lo hagas tu, no otra vez, o por lo menos quiero saber si esta vez no es por mi causa.
Bien! Déjame otra vez, pero me quedo con el consuelo de que yo te dejé antes, ¡Y para siempre!.

Naranja

Thursday, June 7th, 2007

– Es martes, que lástima y no es martes trece…, ese techo necesita ser pintado y las cortinas cosidas… — Rosalía dio un largo suspiro porque todas las mañanas al despertar recordaba que el techo necesitaba ser pintado y las cortinas cosidas, pero finalmente terminaba viendo por la ventana los rezagos de estrellas y un nuevo amanecer.
– Es martes, espero y no sea martes trece…, seguramente mi Rosalía esta viendo el techo despintado, las cortinas rotas y luego de un largo suspiro mira las estrellas — Gilberto buscó un espacio entre las cortinas para ver el inicio del amanecer mientras Venus desaparecía.
Cada mañana durante los últimos cuatro meses repetían el rito sagrado, viendo la última estrella desaparecer en el cielo, echándole ganas a la vida para continuar el uno sin el otro. Cada mañana ambos despertaban a la misma hora, fijaban la vista en el mismo punto del cielo, en la misma estrella y esperaban nostálgicamente que se pierda entre los primeros rayos del sol, luego miraban él al lado derecho y ella al lazo izquierdo de sus camas, esta vez vacíos, solitarios, con la añoranza de quien ocupaba su lugar.
– Una cucharadita de café, dos de azúcar, una de agua bien caliente, batimos un poco… otro poco y otro poco más, y listo, agua bien caliente a veinte centímetros de la taza y a desayunar — repetían ambos recordando la receta mágica de su amor, acompañado por un vaso de jugo de naranja y un pan que habían quedado de ayer para no perder la costumbre.
Otro día mas de universidad, de trabajo, de stress, arroz con huevo y limonada para el almuerzo, Gilberto se sintió arrollado por la tristeza y corrió a casa de Rosalía con un par de baldes de pintura, buscó la llave bajo el macetero de “no me olvides”, que empezaba a morir porque Rosalía le contagió la tristeza o por que olvidó regarla. Dejó la llave en el mismo lugar donde la había encontrado, con cabello lleno de colores, el corazón y la cara pintados con una esa sonrisa ingenua y melodiosa que lo caracterizaba durante sus delirios de amor volvió a casa.
Llego con el corazón entumecido de sentimientos y recuerdos pasados, al ver aquel macetero con tan poca vida que se asemeja al oscuro atardecer de sus días ya casi sin sentido, derramó una lágrima y la quitó de inmediato de la mejilla. — mañana es miércoles, ¡miércoles! — cerró los ojos con el firme propósito de no soñar abrazada a sus rodillas para calentarlas y así conciliar el sueño con facilidad.
Naranja encendido como el horizonte en una puesta de sol de junio, estalló ante sus ojos el nuevo día, buscó los agujeros en las cortinas y habían desaparecido, de un brinco dejó la cama y encontró gotas de puesta de sol de junio regadas en cuanto mueble, sábanas, cortinas y pedazo de piso existiese en aquella habitación.
- ¡Delirios de Amor! ¿Cómo es que ninguna flor se llama así?, yo tendré una que se llame así, aunque debería llamarla “delirios por Rosalía” o “delirios de Rosalía”, naranjas, moradas, negras, negras, moradas, naranjas, multicolores, en gradiente, sólo naranjas; sólo moradas es su color favorito; sólo negras, es mi color favorito, el sombrío color de mi alma. NO DIGAS ESO. Esa vocecita que sigue molestándome, serán solo Naranja como el horizonte, la puesta de sol, puesta del día, puesta de mi vida, una puesta de flor, mis delirios de amor, los delirios de Rosalía, nuestros delirios, tantos delirios que no habrá espacio en el jardín, en los maceteros, puedo plantas algunos en los techos, en las ramas de los árboles, tanto delirio como el que siento ahora, ahora solo debo elegir, la madre genética de los delirios de Rosalía, ¿Podría ser un lirio?, no, es pura coincidencia que delirio y lirio suenen igual, será una nueva especie con un nuevo nombre, por lo menos el color ya lo tengo, genial.
¿Domingo por la noche o lunes de madrugada?, es una pregunta que me hago cada segundo mientras veo las 12:47 en el reloj e intento ubicar alguna estrella entre las ventanas empañadas y la niebla que cubre mi mente. Extraño las noches pasadas cuando veía junto a los pies la luz de luna llena que invade esta habitación; pero, será que extraño más la luna en los pies o tus pies junto a los míos intentando calentarlos después del maltrato de la vida rutinaria. No puedo pensar, simplemente escucho la música que intenta llevarme al país de los sueños del cual intento huir porque no quiero volver a soñar mis zapatillas recién lavadas, quiero finalmente perder las esperanzas, aunque de cuando en cuando simplemente quisiera perder la vida y listo, luego vendrá el funeral, el llanto, la tragedia, la comedia, la comida y un par de ramos de flores que terminarán convirtiéndose en ramos patéticos de flores artificiales, sí… esas que detesto, pero que terminarán poniéndolas porque las frescas duran muy poco tiempo y son costosas y que nadie podrá llevar unas al sepulcro por falta de tiempo o porque ya olvidaron quien está en él. Pasaron varios días, días muy largos y ya casi hace una semana aunque ya quité los puntos sigue el cielo naranja, naranja.
La huída nunca fue la salida, hay que afrontar la realidad con los pies bien puestos en la tierra, y con un abrigo para el frío, pero si has de huir de tus sueños pues tienes miedo de dormir, tienes miedo de soñar, tienes miedo a las sábanas con puntos naranjas, no huyas a la casa de quien posee el control de tus sueños pues podrías encontrarte con esa persona a la mitad del camino. En medio de los delirios de poca lucidez de una madrugada intentando huir de todo lo existente y recordando el invierno, Gilberto, imaginó que Rosalía no podría dormir. Si permanecía demasiado tiempo despierta se le congelarían los pies y con los pies congelados no duerme nadie, - sino pregúntenle a los esquimales – repetía Gilberto mientras buscaba un abrigo. Rosalía sin poder encontrar una sola estrella decidió caminar sin rumbo por las calles, sin rumbo, directamente a casa de Gilberto, huyendo de sus sueños.
Gilberto conmovido por la fría noche, luego de enviar a todas las voces contradictorias al cajón junto en el que se ahogaba su amor atado por el resentimiento y mencionar la palabra “demonios” medio millón de veces, tomó las llaves de la casa con el único propósito de buscar a Rosalía y calentar sus pies helados para que pueda dormir, salió de casa. Rosalía estaba en la puerta cuando la abrió, decidiendo entre tocar la puerta o dar la vuelta tras darse cuenta del lugar donde había terminado luego de la caminata sin rumbo o con rumbo.
Eran las dos quince de la madrugada del lunes cuando Rosalía y Gilberto se volvieron a ver en persona, cara a cara, luego de los cuatro años, o eran meses, que pasaron lentamente por sus vidas tras las ceremonias de madrugada, café, insomnio y lágrimas. Se miraron de pies a cabeza, de lado a lado buscando algo en ambos que había cambiado desde la última vez, se veían más delgados, pero todavía podían ver en sus ojos el brillo, el brillo aturdidor de siempre… uno frente al otro, sin palabras, vuelven a la mente los recuerdos tormentosos, la nostalgia, los bellos momentos, los bellos momentos, los bellos momentos, todo vuelve y todo se va porque este es nuevo inicio.
Pasaron el resto del invierno viendo las puestas de sol a través de la ventana. Naranja encendido como el horizonte en una puesta de sol de junio, pues era junio.

agradezco a la mamá de Dany por el “Naranja encendido como el horizonte en una puesta de sol de junio” que me regaló.

frío

Thursday, May 24th, 2007

se me quitó la inspiración y ya perdí 17 torneos consecutivos de buscaminas, yo contra yo y perdí yo.

busco inspiración divina o talvez una manos divinas que me den un divino masaje y me hagan volver a las nubes donde normalmente vivo, no a esta fría y mal encerada oficina al fin del mundo. Las nubes donde las ideas llegan pronto a mi cabeza, mi voluntad anda al doscientos por ciento y mi único objetivo es asombrarme por las cosas geniales que puedo hacer en poco tiempo y con pocos conocimientos, puro ingenio del bueno.

nisiquiera el blog de Santiago Roncagliolo logra distraer mi mente de la triste y fría realidad.

empiezo a extrañarte y sigo sin conocerte, extraño tus sombras y tus pasos en el pavimento congelado de invierno. Extraño el color de tus dedos, el calor de tu mirada, la idea escandalizada que guardas en la cabeza con algunas proposiciones indecentes e inocentes que se te escapan al aire. Extraño tus suspiros indiscretos a media mañana cuando no estamos juntos. Necesito conocerte pronto antes que la ansiedad termine bajándome de las nubes o negándome los sarcasmos.

el autoflagelarse, el dolor supremo de la soledad extrema, las lágrimas hirientes bajo la ducha ya perdieron sentido, la rutina quitó esos momentos de tristeza viva de mis días. Solo existo y camino por ahora, pero creo que empiezo a perder la existencia.

necesito conocerte pronto, escuchar tu voz, escuchar tus pasos, escuchar tus suspiros y tus susurros. Necesito terminar de comprender el significado de este invierno extrañándote de verdad, no quiero extrañar tu ausencia inexistente por falta de un alma que la complete.

tu ausencia contamina mis sentidos, los vuelve a vaciar cuando comprendo nuevamente que tu ausencia está más allá de una llegada. Debo conocerte primero, luego contemplar tu ausencia y esperar tu llegada.

me haces falta y no te conozco, me hace falta y no se quien eres. Me recuerda a unos versos que alguna vez leí, pensé entonces que alguien había sufrido una sobredosis para escribir una frase con cierto nivel de incoherencia que la poesía todavía produce en mi. Pero empiezo a comprenderla, más allá de mi enemistad con la poesía, talvez entonces hizo falta sentirlo como ahora, sentirlo y comprenderlo.

todo siempre mucho más complicado de lo que podría ser. Ese afán nuestro de ir por los caminos más largos, para llegar a un destino conocido con muchas señalizaciones y flechitas, suele ser una especie de mania fatídica.

te seguiré esperando, pero no en el mismo lugar.

tas viejo, viejo

Saturday, May 5th, 2007

/*un regalo para Hillary*/

las canas inundaron tu cabeza viejo, las inundaron por completo, todavía recuerdo cuando las contaba y hacía bromas sobre la proporcionalidad que cumplían con tu sapiencia, entonces eras un sapo, ahora ya eres un sabio.

caminas por las calles, con las manos en los bolsillos contando las piedras que se atraviezan en tu camino, luego de patearlas, hablas en susurros como si le comentaras algo a tu conciencia, con la mirada perdida en el tiempo, en tus viejos tiempos. Pareciera el el viento ayudara en tu paso, empujándote de a pocos, guiándote hacia cualquier lugar.

me buscas en el parque mientras hago jugar a los niños, me haces un gesto con la mano para que me acerque, nos sobornas con una paleta de hielo rojo, nos sientas en el banquito de frente y empiezas a hablar como si el tiempo te estaría obligando a sacar todo de la cabeza. Como si las palabras urgieran por huir, escapar y terminar en algún otro sitio. Los niños ponen cara de asombro y a veces de fastidios, porque quisieran estar en el rodadero o en el columpio, pero terminan amarrándose a las historias.

recuerdo cuando corría a tus piernas en busca de un abrazo, con las manos alzadas, buscando un beso, pero no querías malcriarme y me dabas la mano como a cualquier caballero, pero yo era una niña buscando el abrazo de su viejo, y sólo aprendí a dar la mano. Todavía lo hago y mi madre se horroriza al verme con esas posturas.

de un apretón de manos cada domingo luego de la misa, pasamos a vernos cada día, dos o tres veces al día, viste algo en mis ojos imagino, algún mensaje oculto que invitaba a conversar. Me buscas en la casa para llevarme a la escuela, me recoges, en las tardes vamos juntos al parque a dejar a los niños, yo solamente saludo con la mano y me presto a escuchar, a parar las orejas lo más que se pueda. Empiezas a hablar y siento que nadie podría callarte, porque tu meta del momento es hablar. Me recoges siempre temprano y tomamos el camino más largo para un diálogo, siempre turnas las historias, todas de tu vida, que larga y hermosa vida caray, nunca pensé que una persona, de tan sólo 70 años puede haber vivido tanto, cada día voy completando el rompecabezas que iniciaste en mi décimo cumpleaños, cuando me regalaste un cuento.

vamos caminando por el huerto al que dedicaste buena parte de tu vida, buscas una flor azul y la colocas en mi cabello, y empiezas a contarme acerca de cada uno de los acontecimientos importantes del pueblo, quienes compraron flores, para que, porque, el monopolio de las flores lo tuviste siempre tú. Lo tendrás por buen tiempo, porque nadie sabe como hacer crecer flores en ese pedazo de ladera donde montaron el pueblo.

quiero un huerto como el tuyo, para deleitar mis ojos, ahora lo administra alguien más, viejo alguien cogió tu jardín, la tía Eliana está a cargo, pero yo tendré un huerto igual, viejo, tendré uno igualito, ya empecé con el proyecto, con la abuela tenemos gran cantidad de flores y enredaderas a lo largo de las gradas para llegar al departamento en que vivimos alquiladas, al pasar los domingos luego de la misa siempre se nos llena el alma y los ojos de nostalgia.

tantas historias que están descansando en mi cabeza, viejito. Tengo confusiones al recordarte, te recuerdo sentado con la abuela, discutiendo de los recuerdos de la niñez de vuestros hijos a ver quien recuerda más detalladamente las cosas, mientras nosotros los miramos soprendidos pues no recordamos lo hecho la semana pasada. Nos cuentan millones de veces cuantos concursos de la mejor papa de la región ganaron, las largas travesias hacia la capital provincial buscando fruta para los niños, como la abuela caminaba días llevandole dinero a mi padre y mis tíos para que pagaran sus estudios, tantas cosas que creo jamás podré transmitir a alguien, siento tanto orgullo y tanto dolor poque me siento una mosca a vuestro lado, una mosca incapaz de levantar su propio peso para volar.

las ideas se agrietan en mi cabeza, pero persisten allí…

el lugar más bonito del mundo

Wednesday, April 25th, 2007

recuerdo esa frase y no puedo evitar el reirme a carcajadas, revolcarme en el piso, llorar un poco, recobrar la cordura y volver a reirme otro tanto más.

hace una semana me encontré con Amanda, conocida en el medio como mi mejor amiga, una cita de negocios obviamente, había que hacer llamadas telefónicas, sacar dinero del banco, comprar cosas, negocios al fin y al cabo. Nos citamos en mi trabajo como punto de partida de la larguísima noche, estuvimos comentando de mucha gente, amigos y conocidos, chismeando un poco de todo y poniéndonos al tanto de nuestras exitantes vidas en las últimas 24 horas, claro.

en el camino decidimos ir a comer una pizza para reanimarnos con algo de queso, no hay nada como el queso de “Pizzas Express” para reconfortar a un golpeado espíritu, o por lo menos para calmar la ansiedad. En el camino encontramos a “mi hermanito” que se dirigía a una partida de “Star Craft” con sus amigos de la academia, y le preguntamos si deseaba unirse a la expedición en busca de “la pizza perdida”, con un brillo gracioso en los ojos nos dijo que llegaría en 40 minutos, y que lo esperemos, que no conocía la pizzería, pero que haría lo imposible por encontrarla, que estaría allí en 40 minutos.

“mi hermanito” puede ser convencido casi de cualquier cosa con una tajada de pizza o un anticucho de riñon de Maruri.

recordamos al “Chama” que andaba tristón porque no le habían pagado su sueldo decidimos invitarlo también, llegarían en 30 minutos.

Maga, querida Maga. Maga estaba despidiendo a Anita que volvía a Lima para su tratamiento médico, así que le enviamos algunos, 3, mensajes misios para que nos devuelva la llamada e invitarla también, finalmente decidimos gastar unos centavos, la llamamos y quedamos con ella tambén, llegaría en media hora.

caminamos hacia la pizzería tomando el camino más largo y el tiempo suficiente para que todos lleguen cuando la pizza esté aun caliente. Entramos, buscamos un lugar donde todos puedieran entrar sin codear a nadie, nos sentamos y Amanda, suspiró, miró a todos lados y dijo:

- Fátima, este es es lugar más bonito del mundo.-

a lo que respondí con una estruendosa carcajada, que tuve que tranquilizar porque todos estaban observándome indignadamente. Y continuó:

- aqui uno se olvida de todo, de todo, de los problemas, del stress, de la universidad, el trabajo, de las penas, … Fátima, este es el lugar más bonito del mundo-

yo seguía riendo, pero dejando la risa de lado, es un lugar especial, es un lugar caluroso, no por el horno, la gente es agradable, no porque el cliente siempre tenga la razón, todos se ven muy felices allí dentro, todos. Definitivamente coincido con ella. Ese día descubrimos el lugar más bonito del mundo.

esperamos a todos lo que habíamos citado, todos llegaron, estaban con una sonrisa en el rostro, hablando de cosas agradables, todos tranquilos, incluso mi hermano estaba sonriedo a pesar de que por “nuestra culpa” había perdido su partida de Star Craft.

5 personas felices, por un reducido costo de 36.00 soles por una Pizza Hiper Express familiar más una jarra de limonada. El elixir de la vida… y 3 pueden ser felices por 22.5 por una Pizza Hiper Express Personal más una jarra de limonada. Como recomendación, no intenten comer entre 2 una personal o entre 3 una familiar, pues podrían convertir nuestro “lugar más bonito del mundo” en “el lugar más feo del mundo”, el cual los llevó a odiar el queso.

es increible como algo tan, sin palabra conocida que escribir, terrenal, esa es la palabra. Pueda tener un significado tan “mágico”, increible, pero cierto.

palabras

Wednesday, April 25th, 2007

hay tantas palabras en el diccionario, pero hay algunas en particular que mueven mi cielo y mi infierno, que lo son todo para mi, y a pesar de que en cada frases me detengo como un minuto para recordar alguna palabra que quiero decir, que sé su significado, pero que no tengo la mas mínima idea de su pronunciación, existen otras que están allí disponibles a tiempo completo.

elucubraciones, esta palabra me gusta porque suena a lúgubre, porque es muy larga, porque su pronunciación es sonora, porque empecé a utilizarla después de un año de conocerla, porque todo ese tiempo me tomó averiguar su significado, su significado es perfecto para esta oración :

“vives en mis elucubraciones desde que conozco su significado”

melancolía, esta palabra me roba siempre un suspiro indiscreto, me gusta, la disfruto, me congela los brazos cuando la escucho, cuando la pienso, cuando la retengo en la cabeza y en la lengua mucho tiempo. Viene a mi cuando tengo las manos congeladas. En fin, bastante asociada al frío descomunal de este lugar helado.

soledad, carencia de compañía, pero puedes sentirla en medio de un concierto de U2, al que fuiste casualmente con toda “tu mancha” que conservas desde el jardín de niños. Es el cerebro cuando empieza a palpilar rítmicamente, pero no con el ritmo con que palpita el corazón, sino con un muy “sincronizado” tic tac, tic tac… que luego se convierte en una obsesión para saber porque tu cabeza palpita y porque así. Es porque metiste el rostro entre tus manos para no pensar y el reloj de muñeca se metió en el cerebro…. no es locura, es sólo el reloj, el mundo vacío a las tres de la mañana y tú.

suspiro, dicen que la gente enamorada tiende a suspirar, o las personas que están tristes y que recuerdan algo, suspirar es respirar varias veces de un solo golpe, darle suficiente aire a los pulmones para seguir viviendo, pase lo que pase.

contradicciones, las ideas con las que convivo y no quieren irse. El bien y el mal, aconsejándote por su cuenta, deberían hacer un concenso y hacerme las cosas fáciles. La conciencia que te habla, los ideales, la religión, los valores, la ética, lo que te enseñaron en el colegio, lo que leiste en el último libro de Bryce, lo que te enseñó tu mamá principalmente, todo en una gigantezca mazamorra, tratando de mezclarse para hacer “lo correcto”.

obsesión, mi palabra favorita, siempre quise tener un síndrome obsesivo-compulsivo, me gustan las obsesiones de las personas en cosas tan simples, tan pequeñas, cosas que algunos piensan ridículas, pero son tus obesiones y hay que respetarlas. Si quiero construir una casita de palitos de fósforo y ya me está tomando un mes y quiero dedicarle otro mes más, déjame en paz y no limites mi esfuerzo pidiendome que ya no lo haga, que no lo intenté, que así, con todas sus fallas, está bien.

delirios, debe ser porque deliro por las noches, porque suena a lirios, mis flores favoritas que realmente no se llaman lirios, pero yo les digo como se me antoje, porque son mis favoritas y no las tuyas que si conoces su nombre verdadero. Porque uno cuando delira, dice lo que quiere, lo que piensa, no miente, fantasea, exporta al mundo su conciencia, lo mas profundo, todo.

las demás palabras son las demás y nada más, y si no las puse es porque en este momento están en la punta de la lengua y no sé como escribirlas, porque siempre es un problema olvidar el castellano.

tiempo perdido

Wednesday, April 25th, 2007

No tengo idea de lo que estoy haciendo, solo sé que no estoy haciendo lo que debería estar haciendo, y posiblemente en este momento este haciendo un trabalengua para las futuras generaciones de niñitos con problemas de dicción, torturados en sus jardines y/o escuelas primarias.

Quisiera estar sentada en cualquier lugar menos en este, sin computadoras de 17″ al frente, pero podría soportar el monitor de un computador portatil de 15″. Sin techos brillantes de todos los colores de la escala cromática a los alrededores, edificios que no me dejan ver el sol o la luna desde mi ventana manchada por el smog de esta pequeña ciudad en un rincón del universo, parques con montones de niños y mascotas gritando, llorando, ladrando y ensordeciéndome…

Talvez hechada en la hamaca de mis sueños, de mis fantasías, bajo la sombra de un pisonay. Con los dulces cánticos de algun pajarillo que va volando por allí en busca de alimento, y el aroma de las flores silvestres de los alrededores que lograron salvarse cuando construí la casita que tiene una columna que sostiene el alero del techo que también sostiene el otro lado de la hamaca en la cual desearía estar hechada… bueno, mis conocimientos de arquitectura van mas allá o menos acá de lo que puedo describir en papel.

Imagino que una de las ramas del pisonay que debiera darme sombra y al lado de la casa donde está la cocina-comedor bien podría atravezar la ventana del dormitorio del segundo piso, pero es que “la casita” de campo de mis sueños tiene demasiadas complicaciones, que talvez la antena parabólica con la cual tengo que captar internet y televisión por cable, o, el generador electrico que permitirá funcionar la refrigeradora, calefacción, televisor de 29″, microondas, portátiles y demás cosas de la casa… finalmente terminen produciéndome un cáncer de esos raros que casi nadie tiene, si es que antes no olvido la llave del gas y muero por asfixia o se me cae de la mano derecha la botella de pisco peruano con 68 proof, y el cigarrillo marca Lucky Strike que compramos por curiosidad hace casi 10 años con mi hermano por la cajita que los contenia y provoqué un incendio, pero la borrachera no me permitió despertar a tiempo.

Fatalidades de la vida, y muy en particular de mis alucinaciones a futuro, porque me imagino viviendo desempleada en la casa perfecta, la casa de mis sueños, pero siempre termino muriendo de algún modo catastrófico. Pero yo tendré esa casa, con una sala muy grande, cocina comedor, un estudio, 3 dormitorios, 2 o 3 baños, uno con tina de baño, arboles, plantas, sol, luna, estrellas, sonido de agua corriendo al lado, aunque el sonido sea artificial, pero esa es la casa de mis sueños, y no , claro, no debo olvidar mi super bar, con mucho trago, muchas botellas y muchas copas, como para estar en estado de ebriedad todo el tiempo en el que me recluya en mi casa. Sin mencionar escandalosamente las muchisimas puertas que van de un lugar a otro, dejando a todos los que pueda estar allí de privacidad.

Quisiera una portatil, por lo menos una para poder comunicarme con algunas personas que quiero, para poder escribir mis memorias en tres páginas tamaño carta y para tener mi blog siempre con algo nuevo que yo misma pueda leer e intentarme convencer de que es hora de regresar a la realidad o darme más ánimos y seguir confinada…

Aprovecho para pedir perdón al mundo por no hacer nada con mi vida, con mi tiempo y hacer perder productividad a la empresa en la que trabajo, porque ya son las 11:21 y no he hecho una sola línea de cógido, pero es que tengo la inspiración, negativa, a flor de piel y tengo que explotarla por el bien de la humanidad.

Sorry boss!

como que lo siento…

Monday, April 23rd, 2007

sólo espero y algún día vuelvas a dirigirme la palabra o la letras, y es que no me atrevo a eliminarte de mis contactos o mis pensamientos, duele, pero el dolor es pasajero, duele un segundo, duele mucho , duele y se va, hago que no me importe, pero duele todavía.
no muevo un dedo para cambiar las cosas porque no creo que deban cambiar, mejor así, mejor, mejor así mientras siga con todas las cosas en mi cabeza, mientras todavía me tenga , contigo y sin mi, eso no va conmigo. Prefiero perderte que perderme, perder mi realidad, mi existencia, mi propiedad propia de mi, redundamente ajena del mundo.
nostalgias de este tipo son las que prefiero guardar en mi disco duro y dejarlos libres del asedio de mis miles de lectores en el blog…. pero necesito publicar algo que todavía pueda lanzarme a la fama…

conspiración

Monday, April 9th, 2007

Sigo caminando tranquila por la misma calle de todos los días buscando, el ya tan mentado, “sentido a mi vida” y pasan por mi cabeza el millón de ideas de todos los días, de pronto esa teja casi parte en dos mis pensamientos. Pasó tan cerca que sentí los pensamientos huyendo hacia los costados para no ser aplastados, pero el único que sufrió daños fue el talón derecho, que suele retrazarse en situaciones como esta.
Ya había sentido antes que los pensamientos huían para no ser aplastados por algún susto, cuando suelo tropezar, o al ver un automóvil a veinte centímetros luego se hacer de oídos sordos al malhumorado conductor con su bocina y palabrotas agresivas.
Entre las contradicciones propias luego de un accidente, alguien vendaba mi talón, advirtiéndome que debía fijarme dónde pisaba o por dónde pasaba, pero jamás creí que los techos que suelen cuchichear mientras paso por debajo a diario habían decidido jugarme tal broma.
Por esas extrañas casualidades de la vida todos los caminos siempre te llevan a casa y por casualidades aún más extrañas el último de esos caminos o calles es la calle cuyos techos acaban de atentar contra tu vida, claro fue un atentado fallido, pero mi talón lo va lamentar, según dice el doctor, un par de semanas sin hacer los esfuerzos que nunca hice, así que no hay cuidado.
Los miro enojada, con reproche y veo la teja que cayó sobre mi talón, sigue tirada en la calle, me acerco cojeando para verla con más cuidado, sigue entera con cara de “yo no fui”, mirando a un costado tratando de ocultar la culpa, la tomo y me la llevo a casa para torturarla un rato y que confiese el porqué de su tentativa, quien le pagó por hacerlo y cuánto fue el monto por el cual vendió su vida, aunque no la perdió, puede que haya sido suerte de principiante o quizá su objetivo no era eliminarme del mapa.
Y en medio de las divagaciones y cojeras llego finamente a casa, con una teja mecanizada en los brazos, la abuela me mira extrañada al abrir la puerta, no logro definir la duda en su rostro… será por la teja, la cojera o el talón vendado, o… la misma mirada extraviada de todos los días. La saludo con un beso en la mejilla y recorremos el largo corredor y subimos las gradas hacia la cocina, siempre es encantador pasar por allí porque esta lleno de flores y todo tipo de enredaderas meticulosamente cuidadas por la abuela. Los aromas y frescura del lugar llenan de paz un alborotado espíritu listo para luchar contra el enemigo, y reconfortarnos al volver de la batalla.
Mi abuela sigue mis pasos desiguales con la mirada, piensa en preguntar o no lo que pasó, siempre espera que le comente lo que hice en el día intentando calmar mi imaginación con ciertos sarcasmos que me desconciertan, pues siempre la veo como un ángel incapaz de hacer una maldad o una broma, pero los ángeles hacen bromas y ríen, supongo. Al empezar las gradas hacia la cocina llegan a mis narices el olorcito del café recién tostado con cascaritas de naranja y sin pensarlo dos veces corro hacia la cocina a coger el pan con queso más grande del centro de mesa. Un grito me frena antes de dar el segundo paso de la carrera hacia el pan con queso, que me congela, fue la abuela, qué le pasó, no quiero voltear, el grito finalmente tiene un sentido, estoy a punto de pisar con el talón vendado en una loca carrera subiendo los escalones de tres en tres, giro el cuerpo y caigo sentada porque la teja, mi rehén, no puede quebrarse, ¡No debe quebrarse!
Mamá Graciela me levanta, me quita el polvo de encima, acomoda mis cabellos, acomoda la mochila sobre mi espalda, me dice – el pan no huirá, tampoco el café, falta poco, sube despacio – y seguimos subiendo las interminables gradas de veintitrés escalones y doce maceteros, todos a la derecha. Ya en la cocina siento a mi rehén junto a mi, y mientras tomamos el lonche le cuento el largísimo día que tuve a la abuela intentando no saltarme detalles importantes que podrían ayudarnos a descubrir los motivos del atentado fallido del callejón.
La familia de la abuela, no me incluyo, siempre vivió para las ceremonias para las costumbres, los horarios, los ritos sagrados y demás cosas que tengo que cumplir para no matarla de un disgusto o una gastritis. El desayuno sagrado y proteínico a las 6:30 de la mañana para no llegar tarde al colegio, el almuerzo a la 1:30 siempre con verduras para conservar la fortaleza y el café, el agridulce café, a las 7:30. Una hora diaria de lectura sobre cualquier tema, de libros propios, prestados y robados, una hora escribiendo las memorias de la abuela y un beso en mi frente cada vez que salgo de casa. De todo esto, lo único que detesto es el baño de agua fría de madrugada para ahuyentar los malos pensamientos… pero yo no los tengo, supongo que lo del agua funciona.
¿Qué nueva historia se le ocurrirá ahora a la abuela?, ya llevamos 300 páginas y parece que está empezando, tiene en los ojos el fuego de una historia fantástica, días como este doy bendiciones a la abuela por haberme obligado a estudiar mecanografía.

romántica tecnología

Wednesday, April 4th, 2007

en los dulces tiempos de mi niñez, cuando se quería expresar algo a alguien se estilaba, enviar poemas y canciones en papel perfumado, con pétalos de rosa en medio, saludos por la radio y una minicolección de las canciones mas románticas del momento en un casette grabado, tatuado cuidadosamente con punzón u hoja de afeitar marca “gillette” un corazón con las iniciales de los implicados en el asunto.

suspiros y más suspiros

en los no tan dulces tiempos de mi adolescencia, los saludos en radio proseguían, pero ahora los temas dedicados eran algo no tan románticos, canciones de despecho y desolación. Las letras de las canciones iban en papel impreso, con un cuarto de hora de edición y conocimientos no tan ilimitados de Microsoft Word, ya no perfumados, porque las gotas podrían dañar la impresión, y las canciones iban en un CD, un par de canciones especiales y las demás robadas de las “tonerasas bailables del año”.

suspiros y más suspiros

en la universidad, te regalan un CD, con una impresión romántica en la portada, con la impresión y dedicatoria en el porta CD, con un conjunto de canciones, todo en MP3, con la letra incluida en un archivo, todo en .html, porque en www.lyrics.com hay casi todo lo existen en cuestión “lyrics of songs”, o atame.org si es que uno de los dos es amante de la guitarra… todo friamente calculado, editado, bajado de internet e impreso en media hora.

suspiros y más suspiros

mas tarde, con la aparición del messenger, los celulares, los mp3 de baja calidad, y las páginas de internet… envios abundan del tipo “Juana Envia: chevelle-send_the_pain_below.mp3″, “Juana envia: http://www.seeklyrics.com/lyrics/Chevelle/Send-The-Pain-Below.html“, “Juana dice: para ti amor (l)”. O de pronto, timbra el celular y recibes una imitación en .midi de tu canción favorita, con un tono bastante hueco y tres mensajes de texto con los pedazos resumidos del coro de la canción.

suspiros y más suspiros

pero la tecnología avanza, la tecnología cambia, ya no tienes porque demorarte entre 3 y 10 minutos recibiendo la canción que te enviaron, arriesgándote a pescar un virus maligno, ahora la voz, imagen o link es “www.youtube.com“, haces una busqueda de tu artista favorito, la canción elegida, decides si quieres la canción del video comercial, una presentación, algun concierto, un unplugged, si quieres la versión betada por “ritmo son latino”, la calidad del video entre otros, eliges la adecuada, verificas de principio a fin si está completa o no lo haces. Finalmente copias del browser la dirección y la envias por el messenger, con besos y abrazos hasta arrancar una lágrima del messenger :’(.

y me pregunto que sería de la vida de todos los corazones enamorados cuando youtube deje de ser free, gratis, no pay, no existe, no more, it´s dead, imagino que habrán varios suicidios o talvez regresemos a los casettes y al papel de setenta gramos cuadriculado del cuaderno de geografía o matemáticas, todo es posible.