porcelana o trapo
Sunday, November 11th, 2007Era una hermosa muñeca de porcelana, con una exclusiva colección de ropa hecha a la medida. La lavaban, la peinaban, la vestían cada día, con un precioso vestido de cuadros, medias blancas de blonda, zapatos de charol y un delicado bolso hecho a mano por una abuela que nunca había visto.
La dejaban sentada en su juego de te. Allí sentada intentaba entretenerse con otras muñecas de porcelana que tenían casi los mismos privilegios que ella.
Era atendida por dos muchachas siempre vestidas con elegantes uniformes con delicioso aroma de la plancha tibia, las cuales se paraban a tres metros de ella para atenderla en lo que se le ofreciera.
Desde la 1, cada dos horas hasta las 7, sonaba dentro del bolso un teléfono de juguete, cortas y agitadas conversaciones surgían y con un suspiro se despedía, te quiero mucho papi.
La muñeca de porcelana, vivía en un palacio disfrazado de juguetería, observada por su madre
al borde de la histeria, pensando que preferíría unos minutos de abrazos a la semana que 35 llamadas mensuales, en horario publicado los fines de semana, unos minutos de abrazos, suficientes para que su hija no se creyera una muñeca de porcelana más, sin sentimientos o movimientos entre llamada y llamada.