Archive for the 'Divagaciones' Category

Divagacion geek

Saturday, August 29th, 2009

Cuando Glorimar decidió utilizar los servidores del pentágono para descifrar la contraseña del presidente y poder conocer la receta secreta de las galletas del “Tio sam” y fue detenida sus padres intentaron saber cuando fue que esa niña habia empezado con la obsesión de maniobrar con super computadoras.

Joaquín lo recordó, a los 18 meses, un sábado trágico habia llevado a la niña, que no tenía niñera disponible, a instalar algunos programas en la supercomputadora de la PUPR. Supo entonces que todo era su culpa. Y la camisa que usaba durante el invierno también tenia respuesta en ese desdichado evento, habian estado dos horas con el aire acondicionado tratando de instalar Windows 7.

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Cuando ves al encargado del mantenimiento de un super computador entrar en el refrigerador con una nena tan chiquita, muchas ideas vienen a tu cabeza, ¿o no?

La chirimoya disfrazada de felicidad

Sunday, August 2nd, 2009

Si luce como una chirimoya de lejos, de cerca parece chirimoya, huele a chirimoya y sabe a chirimoya, entonces es un “corazón de Puerto Rico”…

Imagino que el 20% (1 de los 5) de mis lectores saben que tengo una obsesión casi enfermiza con las chirimoyas, tanto que alguna vez pagué 14 soles por un kilo de chirimoyas, tanto que ofrecí mi mano en matrimonio por chirimoyas, tanto que mi fecha favorita del año es Corpus Christi porque abundan las chirimoyas, y aceptaba ir a las festividades solo para conseguir chirimoyas, tanto que bueno, todos saben las cosas que he hecho y dejado de hacer por una o más chirimoyas…

Hace tres meses vi un programa de televisión de un gordito que come todo tipo de porquerías en todos los paises a los que viaja y que alguna cadena televisiva paga por hacerlo, definitivamente trabajos así no sobran,que te paguen por comer y por viajar es como un sueño hecho realidad, ¿cuál será la contribución del gordito? en todo eso, porque eso no es un trabajo, ¿o si?. Obviamente nunca veo su programa, pero no es difícil adivinar a qué se dedica o de qué trata el programa solo pasando por ese canal mientras busco algún programa decente.

Pero volviendo a las chirimoyas, un día lo vi con una chirimoya en la mano, imaginé que ahora si valía la pena verlo, lo partió completamente mal, es decir con un cuchillo, y lo probó más inapropiadamente, osea con una cuchara, y finalmente dijo que entre toda la basura universal que ha comido, jamás había probado algo parecido, que no le gustaba, que sabía mal, que no era de su agrado, que era repugnante, y que conste que lo he visto comer piel de pollo a la parrilla, eso si es repugnante. Luego de un momento de máxima indignación y una conmoción cerebral, mía claro, el gordito antes mecionado preguntó a la guía de turno qué otras frutas había en Puerto Rico, eso fue suficiente información, tenía que encontrar chirimoyas en Puerto Rico, ¿cómo?, pues como encuentro todo, por pura casualidad, de algún modo tenia que encontrar chirimoyas al alcance de una casualidad o en el market más cercano, pero las cosas no son tan sencillas, porque al marquet más cercano he ido muchas veces y nunca he visto una chirimoya o cosa parecida.

Han pasado casi dos meses desde que mi propósito ha sido encontrar una chirimoya a toda costa, a costa de la casualidad digo, y casualmente hoy la encontré, y casualmente en un super mercado, iba cogiendo toda la fruta en oferta, y las vi, con un letrero encima “Corazones de Puerto Rico, 3.49 lb”, al elegir dos chirimoyas anatómicamente perfectas y visualmente comestibles me di cuenta que en realidad si tienen forma de corazón, lo cual explicaba ampliamente le nombre que tienen aquí.

Chirimoya1

Fui a pagar la compra y fueron los 5 minutos más interesantes de la historia, porque la cajera no encontraba el código de la fruta, preguntó a las otras cajeras, luego me preguntó el nombre, le dije que se llamaban corazones, pero no me creyó, le dije que se llamaban chirimoyas, pero tampoco me creyó, llamó a la encargada del área, al asociado del área de frutas, al gerente general, exagero…, hasta que algún genio fue al área de frutas y confirmó que se llamaban corazones y anotó el precio…

Caminé desde el super hasta mi casa saboreando mentalmente las chirimoyas, con cierto temor de que no tengan sabor de chirimoya, el miedo se apoderó de mi, las tenia en la bolsa, recordaba como lucían por fuera, pero, y si no eran como yo las conozco, aceleré el paso, no me atreví a partirlas en la calle, tal vez una nueva conmoción me mataba de un infarto y en plena calle, no podía arriesgarme. Llegué a casa, partí la chirimoya y sí, se veía como una chirimoya partida, luego la probé y sí sabía como chirimoya, fue un momento precioso, tan dulce, tan con sabor a chirimoya, que disfruté cada mordisco hasta encontra cada pepa para saborear al máximo aquella chirimoya. Luego cogí la 2a, le tomé una foto para ponerla en el blog y me la comí.

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Fueron los más felices 20 minutos del día, tantos recuerdos y tantas pepas, momentos inolvidables que te puede regalar una chirimoya.

la frase de la semana

Tuesday, July 28th, 2009

“loving someone who is not around hurts”

Lo escuché en un programa de televisión y me pareció un excelente ejemplo sobre gramática en inglés, realmente interesante….
Como ejercicio podríamos intentar buscar el verbo, y pretender que solo es un ejemplo sobre gramática.

Delirios

Tuesday, May 26th, 2009

Estoy despierta, pero estoy dormida, digo idioteces que todo mundo ignora porque no hay quien me haga caso, estoy sola nuevamente.

Me duele el hueso de la espalda por ver en posiciones extrañas e incómodas vídeos en el Internet,y como la pantalla es tan pequeña la posición de mi espina dorsal en la parte superior debe tener una especie de curvatura en L invertida, para aquellos que hayan visto al Mago de los Sueños… me siento como Urogor, para aquellos más familiarizados con el medio cultural cusqueño mi espalda y mi postura se asemejan a la del ilustre profesor de química cuántica Jorge “Kevin” Quebedo (padre, el hijo es un completo huevón… pero el comentario no viene al caso).

La gracia de estar tanto tiempo sin dormir es que el dolor físico te lo recuerda cada minutos y las ojeras y las arrugas y las ganas que tienen los ojos de descansar, son 27 horas consecutivas las que estoy despierta… de ellas 20 horas las pasé viendo los capítulos de una absurda novela Koreana que al parecer es muy emocionante o realmente quería adormecer mi cerebro y no pensar, prefiero optar por lo segundo… pero las novelas Koreanas son mi perdición y siempre lo serán, recuerdo una vez que vi 14 horas seguidas de otra y recibí un sermón católico sobre el buen manejo del tiempo, que es de Dios obviamente. Pero alcancé mi objetivo supremo que es no pensar en ese muchacho, o si pienso en él mi corazón ya no suena a concierto de bongo en una hermosa noche despejada durante una huida de Cuba.

Mi estómago se está retorciendo, no sé si es porque hoy no desayuné o porque anoche no cené o ambas razones están desquiciándome las tripas… mis ojos se cierran solitos, no puedo forzarlos a abrirse, no debo dejar que se cierren, sé que si se los permito no se abrirán en buen tiempo y con las tareas pendientes y la culpa por tanto tiempo mal usado no puedo permitirme esos lujos.

Cerré los ojos por un instante, despierto y me doy cuenta que pasaron 40 minutos, si un parpadeo dura tanto tiempo es mejor no volver a hacerlo, de pronto oigo el teléfono, no debo contestar, pero lo hago. Tengo una exposición y hay que comprarme ropa decente, de gente, las zapatillas ya no están de moda para presentaciones…

Me pregunto que estarás pensando en este momento? Me recordarás todavía, me habrás olvidado, soñarás conmigo todas las noches como yo. Sabes que sueño contigo incluso cuando parpadeo, cuando estoy despierta, aunque eso tiene más de alucinaciones que de sueños… necesito olvidarte, o tal vez no olvidarte, simplemente quitarle el emocionante soundtrack de bongos a mi corazón cuando pienso en ti.

Soñé que había soñado

Saturday, May 16th, 2009

Soñé que habría los ojos y el cielo era plano, las esquinas eran esquinas perpendiculares y las paredes estaban completamente vacías, la puerta despintadas en madera cruda, mire el cubrecamas, era mi frazada tejida en lana de oveja, traté de sentir las sábanas y me raspé la piel con un poncho a rayas. Estaba en casa, no lo puedo creer, mi cerebro evita pensar para no matar la magia.

Miré por la ventana, vi parte del cielo azul claro, algunas nubes, las ventanas oscuras con la mancha de la araña que había matado el día anterior y escuché el piar de los patitos que compró mi mamá, es la primera vez que no los odio. Miré hacia arriba estaba el camarote, no hice ruido para no despertar a mi hermana, las tablas separadas con el colchón saliendo entre ellas uniformemente me hicieron percatar que ya se había despertado.

Estaba en casa, era emocionante, apoyé la nuca en las manos con los dedos cruzados, respiré el aire puro, respiré el polvo acumulado por los días, por los carros en la carretera sin asfaltar, la sombra e la pared indicaba qye había pasado el medio día, las marcas que hice para darme cuenta de la hora todavía estaban en el piso, estaba en casa, no lo puedo creer.

Planifico el día, que debo hacer primero, ir a la azote a tomar sol y ver la ciudad, ver si algo cambió , ver más allá delo evidente. Desayunar, buscar papas, chuño, queso, tomar por asalto el refrigerador, cocino algo, voy a la calle, la casa esta vacía, los patitos siguen piando, mis orquideas lucirán exactamente igual como las dejé, no oigo más ruidos, tantas cosas que hacer, me regocijo entre las frazadas que me raspan los brazos pero se siente rico.

Suena el celular, no es posible, parpadeo por una milésima de segundo, las tramas del techo y las mariposas de las paredes se dibujan a la velocidad de la luz, es un sueño, sueño que estoy en un lugar que no conozco, quiero despertar y volver a casa, maldigo a quien me llamó, sin contestar apago el celular y vuelvo a dormir, pero no vuelvo a soñar.

Puede que soñar con el hogar pueda ser cruel, pero es dificil despertar de un sueño estando realmente despierto. Estaba en una esquina esperando que cambie el semáforo, esa esquina tiene varios árboles que dan sombra y media cuadra cubierta con rejas negras, cambió la luz y crucé la pista, fui por la orilla contando mis pensamiento, pensando que cocinaría mi mamá hoy, con la apatía a flor de piel, llegué a la esquina con el camino de tierra, quería oler la fragancia de la Q’euña en un día húmedo, mala idea, no encontré la q’euña, tampoco encontré el camino de tierra, tampoco sentí la fragancia luego de un día lluvioso, miré al cielo era el mismo que veía siempre, el que veo cuando estoy contando mis pensamientos, miré hacia las esquinas… el suelo no era el de siempre. Simplemente estaba soñando despierta, me desubiqué en el espacio, di vuelta hacia atrás a soñar dormida sobre mi cama y las paredes adornadas con mariposas.

divagaciones (10)

Saturday, May 9th, 2009

(Este es mi regalo personal, por mi post #100)

Aparte de la artritis y el reumatismo tengo el alma demasiado vieja para darle fuerzas a mi parecer de que estoy en la época incorrecta.

Es demasiada la nostalgia para no sentirla, y es demasiada para pensar que la he acumulado durante las últimas dos décadas y media, deben haberse acumulado desde mucho antes.

Tengo el alma vieja y el espíritu cascarrabias, pero me falta paciencia de anciana… eso es lo único que me hace dudar.

Tengo recuerdos de vidas pasadas o simplemente son alucinaciones, no lo sé. Tampoco lo quiero saber.
Trato de culpar a un espíritu que no es mío sobre la música que me gusta, de mis costumbres, de mi añoranza, de la melancolía por creer haber vivido en tiempos mejores.

Tengo el alma tan insanamente romántica que me dan nauseas afrontar que esos pensamientos de bailes bajo la luna llena realmente sean míos y no heredados por algún fantasma que trata de tomar mi existencia. Un fantasma con un traje de noche como en los años 20 y un cielo salpicado de estrellas como en los años 20.

Soy inoportuna en factores de tiempo y espacio, me siento extrañamente más identificada con las historias, alegrías y dolencias de gente de mi edad. Se encuentra más empatía al quejarse a alguien de 70 sobre el reumatismo y la presión alta, los jóvenes suelen reírse de ti.

Me gusta mirar el horizonte y pensar que yo estuve en algún momento allí, me gusta mirar los edificios y creer que antes hubo un bosque allí, me gusta oír historias y contarlas, me gusta creer que estoy viviendo otra vez y que viviré otra vez, tal vez simplemente sea un alma infinita lo que quiero tener, vivir más de lo que vivo y recordar más de lo que recuerdo.

divagaciones (9)

Saturday, May 9th, 2009

No importa cuanto crédito tengas en tu Master Card, ¡tu tarjeta no podrá abrir la puerta!

Así de simple, el día empezó bastante mal, me cambie unas 10 veces de ropa, porque no encontraba el atuendo adecuado para una reunión de negocios a la que nunca llegué, ¿Por qué? Porque perdí mis llaves, porque en el mundo real uno no necesita llaves para salir de su casa, pero en este mundo ¡¡¡Sí!!! Y que bueno porque es preferible saber que uno perdió las llaves antes de salir de casa y no quedarse llorando en la puerta a media noche porque no tienes idea de donde están. Todo tiene un sabor más trágico cuando te crees auto-dependiente y te niegas a pedirle ayuda a la única persona que tiene las copias, que desgraciadamente no es tu ex, si no la dueña de casa, o sea va de lo dramático y novelesco a lo real.

Sabía que por algún motivo había buscado durante tantos días unas zapatillas oscuras con planta oscura, porque mi polo negro super cool no combina con estas zapatillas azules con planta blanca horribles, y porque mi religión me prohíbe usar zapatillas blancas como los habitantes de este lado del mundo, costumbre extraña que nunca llegaré a asimilar, tal vez a nadie se le ocurrió diseñar zapatillas o tennis de colores oscuros, quién sabe, yo no, pero no me molestaré en averiguar. Hasta que finalmente encontré un look bastante deportivo y bastante inapropiado para la reunión, pero con una chompa todo se puede disimular, especialmente si la chompa es bastante deportiva también. Tomé las llaves para cerrar la puerta y ¡oh diablos!, no había las llaves, ahora como saldré de casa, extraña la sola idea de quedarse encerrada dentro de casa.

Sé que mi llave funciona para todas las puertas y para subir a mi departamento, por lo que sé que no debo salir de casa, porque es imposible y cambiarme de piso es literalmente encerrarme fuera dejando la puerta abierta. Busco en los dos únicos lugares posibles en los cuales puede estar, busco en los demás lugares sabiendo que no pude dejar las llaves allí, recuerdo cuál fue el último lugar donde usé las llaves, finalmente lo recuerdo. No sé cuán distraída este últimamente, pero eso de olvidarme la llave de la casa dentro de ascensor es bastante deprimente, en que pude haber estado pensando para hacer eso. Lo más obvio es que lo olvide allí, así que voy a preguntar al señor de limpieza que es quien sabe todo, porque él lo sabe todo, por regla general y porque lo debería saber todo.

Logro llegar a mi reunión de negocios bastante tarde, pero luego de una disculpa todo queda arreglado. Estoy mojada y deprimida, pero tengo que ir a hacer mis labores diarias, subo los tres pisos del edificio hasta llegar a mi laboratorio, pero la tarjeta no abre la puerta, estas puertas modernas a las que se les tiene que pasar al frente una tarjeta de acceso son lo máximo, pero no abre, seguramente el sistema cayó nuevamente, ir a seguridad y esperar dos horas hasta que encuentren a alguien que reinicie el sistema de no sé que, que abre y cierra puertas. ¡Que escándalo!, hasta que me doy cuenta, estoy tratando de abrir la puerta con mi tarjeta de crédito y no con la tarjeta de acceso, lo cual tristemente me recuerda que sin importar cuanto crédito tenga, esa tarjeta jamás abrirá esa puerta, lo cual da la enseñanza del día, ¡el dinero no lo es todo!, pero al menos tengo una razón para reír, de mi misma, pero al fin y al cabo para reír.

Voz en off

Wednesday, May 6th, 2009

Mi don y mi maldición es lo que está en mi cabeza, la infinidad de ideas que bailan por ella, que dan vueltas y vueltas en diferentes ritmos y compases, unas ideas son tímidas otras exhuberantes, pero siempre se las arreglan para aparecer en el escenario en el momento más indicado, pudiendo ser este el momento preciso o no.

Mi mala memoria para recordar las cosas miportantes y palabras bonitas y mi buena memoria para recordar hechos efímeros y sensaciones que esas palabras bonitas producen en mí…

Mi mente es un constante murmullo de voces divagando, tratando de saltar una sobre la otra para tener mi atención, las ideas que me perturban que me hace dar un golpe para controlarlas para no sonrojarme en el momento equivocado. Esas ideas malsanas que me hacen sonreir cuando no debo, que me distraen cuando converso, que cantan ironías en situaciones serias.

Esa es la voz de mi conciencia, mis elucubraciones, mis cavilaciones, mi mente que juega con las ideas, que arma historial cual arbol binario, aumentando y quitando situaciones, que me da alegría y felicidad, que me hace escribir y leer, que me acompaña en mis largas caminatas y me distrae cuando estudio… esa es mi propia voz en off.

divagaciones(6)

Tuesday, April 28th, 2009

Caminaba por el parque como cada día, distraída como cada día. Había llovido en la mañana sí que obvié la ceremonia de pisar las hojas secas. Ahora estaban mojadas, planas, hacían un mosaico de amarillos, cafés, rojo indio y otros colores similares, era precioso. El mosaico confundía la delimitación normal entre la hierba y el asfalto del camino que divide en 8 el parque. Tenía en la cabeza un mail que pensaba enviar a mi mentor: “15 murieron por infarto colectivo, fascinante!”", la gracia de haber leído eso era suficiente para aislar cualquier otro pensamiento o sonido, esa mañana solo tenía un objetivo, enviar el mail.

Se había comportado bien casi como un santo católico para salir ese día, para que lo dejaran ver las calles fuera del presidio. Les dijeron que si se comportaban bien los dejarían hacer trabajo comunitario, él se lo había ganado con mucho trabajo, esfuerzo y paciencia. Aunque el trabajo comunitario era duro, justificaba completamente el ver la ciudad luego de mucho tiempo tras las rejas, y el traje naranja no le sentaba tan mal.

Tu tarea: es cortar el pasto, esas que sobresalen por allá y por allá – el vigilante señalaba varios lugares con el dedo mientras impartía órdenes -. No te acerques demasiado al piso, mantén las cuchillas a 2 pies de tus zapatos sino lo próximo que tendrás en los bolsillos serán tus dedos. Pero Jorge estaba más preocupado en los árboles de tamarindo que en oír las explicaciones.
Ponte a trabajar – ordenó nuevamente el vigilante y se fue con los demás reclusos -. Jorge encendió la podadora, tenía unas cuchillas parecidas a las hélices de un helicóptero, la razón y el sentido común lo hicieron tener las cuchillas lo suficientemente lejos de sus pies.

De repente, frente a sus ojos pasó un colibrí, lo siguió con la mirada, el movimiento mágico de sus alas lo hechizó, las alas y el esbelto cuerpo del colibrí arrastraton sus ojos, sus ojos arrastraron su cabeza, su cabeza arrastró sus hombros, sus hombros el tronco y el tronco sus brazos que sostenían con fuerza la podadora. La podadora empezó a destruir el mosaico de colores otoñales, la podadora empezó a cortar el lugar donde se habían desviado mis pies justo cuando pensaba en el infarto colectivo.

Alguien gritó, ambos nos asustamos, salte hacia atrás y logré huir. Es reconfortante saber que el daño puede repararse con hilo y aguja, nada que lamentar, espero.

Lagartijas y lagartos

Thursday, April 16th, 2009

Luego de haber leído sin éxito “Quién se ha llevado mi queso” y “La vaca”, decidí por un momento, solo por un instante convertirme en guía espiritual de tantas almas descarriadas sin rumbo, para darles algunas pautas de como llegar a la luz, como darle sentido a sus vidas, como dejar de pensar que el mundo no vale nada.

Hoy me levanté temprano, algo que no pasa muy a menudo y menos sin haber puesto el despertador. Es más, me levante casi dos horas antes de la hora que tradicionalmente pongo el despertador, las 9:00 de la mañana, lo cual no suena tan descarado si aclaro que me acuesto a la 1:00, pero mis costumbres de trasnocharme leyendo comics no tienen mucha relación aquí.

Hoy me levanté temprano y mientras hacia mis ejercicios matutinos, que solo hago cuando me levanto antes de las 8 a.m., y tuve una revelación, un recuerdo, un chispazo, un atisbo de sabiduría. Tenía nada más y nada menos algo de que escribir en el blog, y así poder ganarme los frijoles, aunque no se me pague por este trabajo, es un modo de decirlo. Pero vayamos al grano, tres párrafos de preámbulo es demasiado.

Cuando voy caminando hacia la universidad demasiado distraída como siempre, suelo encontrar en el camino hojas que caen de los árboles que piso sin piedad para poder oír el crujir de sus cuerpos secos bajo mis pies. Es una ceremonia bastante desestresante, hasta que en cierto momento debajo de una de esas hojas que so algo más grandes que mis pies salta asustada una lagartija, pero no sabe que y me asusto más. Cuando voy caminando por las calles, y pasa un transeúnte a mi lado y me hago a un lado para que pueda pasar siempre algo se mueve del tallo de los árboles, a primera vista no se les ve, pero cuando huyen de mi posible ataque, no puedo evitar el sufrir un pequeño susto, nuevamente las lagartijas.

Pero, ¿Cómo se le puede perder el miedo a las escurridizas lagartijas?, si están en todas partes, cuando me quiero sentar en algún parque, están en las sillas, en las cunetas, en las hojas muertas en los árboles indefensos, en las paredes y hasta en la entrada de mi casa. La técnica es sencilla: ve al jardín trasero de tu casa, acércate a una lagartija mírala, conversa con ella, son de 10 a 14 centímetros de lengua a cola con la cual vas a hablar, verla parpadear, tranquila, ella siente tus miedo, tú el de ella.

De repente, de pronto, entre tus piernas cruza un lagarto, un lagarto de 30 centímetros de largo, un cruce extraño entre lagartija e iguana, un cocodrilo chiquito. Un grito se ahoga en tu garganta. No sabes si correr, saltar, retroceder o adelantar el paso y de pronto, del mismo arbusto de donde salió el lagarto sale otro, ¿Que haces?, lo que yo: gritar despavoridamente. Un grito largo, profundo, desde el fondo del alma, alarmas a mucha gente, luego se ríen al enterarse de la historia.

Es así, así de simple, como se pierde el miedo a las lagartijas, viendo un monstruo más grande y malo. Es así como ya no le temo a las lagartijas, las veo como lagartijas.

Es así querido amigo, amiga, como debes perderle el miedo a tus lagartijas, buscando un lagarto. Recuerda que esta historia es como una parábola, tienes que buscarle un significado aplicable a tu vida y a tus propias lagartijas. “Ve en busca del lagarto, arriésgate”

– Este relato también fue publicado en www.placertextual.com : el placer de estar informado