Archive for the 'Divagaciones' Category

divagaciones

Monday, January 11th, 2010

Cierra los ojos, cierralos bien, no dejes que la luz se filtre por las pestañas, no dejes que el brillo que atravieza tus párpados te distraiga.

Respira despacio, con mucho cuidado, no dejes que el aire te invada los pulmones, que asfixie tu sentido. Respira depacio, huele, analiza cada olor, cada escencia, cada milímetro cuadrado de aire. Discrimina los olores, fíltralos, filtra los ambientadores, los olores de velas, las colonias y perfumes exagerados.

Llega a tus fosas nasales un suave sabor a chocolate, vainilla, café, licor dulce de café, suave, los sabores te marean, te atontan, te transportan. Tus ojos siguen cerrados, el olor mezclado de café y vainilla se aproxima peligrosamente al cerebro, sientes mariposas en el estómago, tu tercer ojo siente la cercanía de otro cuerpo, sientes que todo tu cuerpo se tensa, te pones nerviosa, el café, la vainilla, el licor de café se acercan cada vez más. Finalmente, sientes unos labios fríos sobre los tuyos, te besan delicadamente y desaparecen.

Suspiras de tristeza y felicidad. No estás en el “café con piernas”, no tiene un frapuccino en una copa de chocolate al frente, sabes que esos labios con hipotermia no están al frente, sabes que no te han besado, no están cerca, nada cerca. Terminas maldiciendo al café con vainilla francesa que esta atormentando tus sentidos, que te obligó a revivir aquel momento antes de la canción de Bersuit Vergarabat.

Pero, no puedes pasar la oportunidad de escribirlo.

Untitled

Thursday, October 15th, 2009

Hay un rechinar que me atormenta, un suave rechinar, un vaiven en el aire. Esta presente cuando hay luz en el cielo, apenas el sol se va, el vaivén se va con él.

No puedo precisar si el sonido empieza cuando sale el sol, por que nunca he estado despierta antes de las 10, pero creo que lo he escuchado en mis sueños.

Es un péndulo en mis oidos, lo oigo aunque tenga los audífonos puestos, el sonido es tan especial que se cuela entre los demás, es en vano tratar de subir el volumen del televisor o de la música, porque esta allí… suena como un columpio algo oxidado que va lentamente hacia adelante y hacia atrás, un vaiven que arrastra un cuerpo cansado, que se sienta esperando algo.

Un día estaba demasiado perturbada por ese sonido, decidí huir con mi mochila de viaje, con suficiente ropa para dos semanas, y algunos artículos para limpieza personal, crucé el gigantezco bosque que está al salir de mi casa. Noté que el ruido estaba más cerca, al parecer debí huir en sentido contrario, ese tipo de equivocaciones no se pueden cometer dos veces en la vida.

Un anciano, de unos 75 años estaba sentado en el columpio, abrazado de uno de los soportes, con el rostro apoyado en la mano, se mecía tan lentamente. La imagen me perturbó más, vi sus ojos vacíos, no pude leerlos, su expresión cansada, la falta de sentimientos en el rostro, la barba crecida, seguía meciéndose en el maldito columpio.

Regresé a mi casa, desempaqué todo, regresé las cosas a su sitio y regresé a acompañarlo al columpio de lado, nisiquiera volteó al escuchar el segundo vaivén. Sigo allí, tratando de meterme en su mente y averiguar el por qué de el eterno vaivén.

posturas incómodas

Thursday, September 24th, 2009

Estoy aburrida de pasar incontables horas frente al televisor, pero como el sillón me aburrió, y la mecedora también, decidí optar por diferentes posiciones en el piso, hechada, sentada, medio arrodillada, en flor de loto, sentada abrazando las rodillas, en posición fetal, en posición fetal cubriendo mi cabeza con los brazos, de costado apoyada en un brazo, apoyada en el otro, hechada con las manos sosteniendo la nuca para poder ver televisión, ensuciándome la ropa y sacándole brillo a la mayólica de la salita de televisión del departamento de 3 dormitorios y 2 baños donde vivo, compartiéndolo con otras dos damas que trato de evitar lo más posible.

Ver 14 horas diarias de televisión puede resultar muy incómodo.

Más divagaciones

Thursday, September 24th, 2009

No cuesta mucho tratar de satisfacer mis fantasías. Estaba todo listo, la noche, el cielo azul salpicado de estrellas, la luna atrevidamente llena y yo: alucinando. Alucinaba que llegabas de algún lado, y aparecías en ese espacio que puedo ver entre la multitud de árboles del parque, es espacio mal alumbrado por la luz de luna, apoyado en ese extraño farol que sobrevivió del siglo pasado. ¿Te vi antes así? Quizás, son muchas las noches y muchas las lunas llenas que miré ese espacio vacío intentando llenarlo con algo, a veces imagino el farol prendido, con los insectos atraidos inconcientemente hacia su luz y me siento como uno de esos insectos al imaginar tu figura alumbrada por el farol, atraída por una alucinación.

Divagacion geek

Saturday, August 29th, 2009

Cuando Glorimar decidió utilizar los servidores del pentágono para descifrar la contraseña del presidente y poder conocer la receta secreta de las galletas del “Tio sam” y fue detenida sus padres intentaron saber cuando fue que esa niña habia empezado con la obsesión de maniobrar con super computadoras.

Joaquín lo recordó, a los 18 meses, un sábado trágico habia llevado a la niña, que no tenía niñera disponible, a instalar algunos programas en la supercomputadora de la PUPR. Supo entonces que todo era su culpa. Y la camisa que usaba durante el invierno también tenia respuesta en ese desdichado evento, habian estado dos horas con el aire acondicionado tratando de instalar Windows 7.

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Cuando ves al encargado del mantenimiento de un super computador entrar en el refrigerador con una nena tan chiquita, muchas ideas vienen a tu cabeza, ¿o no?

La chirimoya disfrazada de felicidad

Sunday, August 2nd, 2009

Si luce como una chirimoya de lejos, de cerca parece chirimoya, huele a chirimoya y sabe a chirimoya, entonces es un “corazón de Puerto Rico”…

Imagino que el 20% (1 de los 5) de mis lectores saben que tengo una obsesión casi enfermiza con las chirimoyas, tanto que alguna vez pagué 14 soles por un kilo de chirimoyas, tanto que ofrecí mi mano en matrimonio por chirimoyas, tanto que mi fecha favorita del año es Corpus Christi porque abundan las chirimoyas, y aceptaba ir a las festividades solo para conseguir chirimoyas, tanto que bueno, todos saben las cosas que he hecho y dejado de hacer por una o más chirimoyas…

Hace tres meses vi un programa de televisión de un gordito que come todo tipo de porquerías en todos los paises a los que viaja y que alguna cadena televisiva paga por hacerlo, definitivamente trabajos así no sobran,que te paguen por comer y por viajar es como un sueño hecho realidad, ¿cuál será la contribución del gordito? en todo eso, porque eso no es un trabajo, ¿o si?. Obviamente nunca veo su programa, pero no es difícil adivinar a qué se dedica o de qué trata el programa solo pasando por ese canal mientras busco algún programa decente.

Pero volviendo a las chirimoyas, un día lo vi con una chirimoya en la mano, imaginé que ahora si valía la pena verlo, lo partió completamente mal, es decir con un cuchillo, y lo probó más inapropiadamente, osea con una cuchara, y finalmente dijo que entre toda la basura universal que ha comido, jamás había probado algo parecido, que no le gustaba, que sabía mal, que no era de su agrado, que era repugnante, y que conste que lo he visto comer piel de pollo a la parrilla, eso si es repugnante. Luego de un momento de máxima indignación y una conmoción cerebral, mía claro, el gordito antes mecionado preguntó a la guía de turno qué otras frutas había en Puerto Rico, eso fue suficiente información, tenía que encontrar chirimoyas en Puerto Rico, ¿cómo?, pues como encuentro todo, por pura casualidad, de algún modo tenia que encontrar chirimoyas al alcance de una casualidad o en el market más cercano, pero las cosas no son tan sencillas, porque al marquet más cercano he ido muchas veces y nunca he visto una chirimoya o cosa parecida.

Han pasado casi dos meses desde que mi propósito ha sido encontrar una chirimoya a toda costa, a costa de la casualidad digo, y casualmente hoy la encontré, y casualmente en un super mercado, iba cogiendo toda la fruta en oferta, y las vi, con un letrero encima “Corazones de Puerto Rico, 3.49 lb”, al elegir dos chirimoyas anatómicamente perfectas y visualmente comestibles me di cuenta que en realidad si tienen forma de corazón, lo cual explicaba ampliamente le nombre que tienen aquí.

Chirimoya1

Fui a pagar la compra y fueron los 5 minutos más interesantes de la historia, porque la cajera no encontraba el código de la fruta, preguntó a las otras cajeras, luego me preguntó el nombre, le dije que se llamaban corazones, pero no me creyó, le dije que se llamaban chirimoyas, pero tampoco me creyó, llamó a la encargada del área, al asociado del área de frutas, al gerente general, exagero…, hasta que algún genio fue al área de frutas y confirmó que se llamaban corazones y anotó el precio…

Caminé desde el super hasta mi casa saboreando mentalmente las chirimoyas, con cierto temor de que no tengan sabor de chirimoya, el miedo se apoderó de mi, las tenia en la bolsa, recordaba como lucían por fuera, pero, y si no eran como yo las conozco, aceleré el paso, no me atreví a partirlas en la calle, tal vez una nueva conmoción me mataba de un infarto y en plena calle, no podía arriesgarme. Llegué a casa, partí la chirimoya y sí, se veía como una chirimoya partida, luego la probé y sí sabía como chirimoya, fue un momento precioso, tan dulce, tan con sabor a chirimoya, que disfruté cada mordisco hasta encontra cada pepa para saborear al máximo aquella chirimoya. Luego cogí la 2a, le tomé una foto para ponerla en el blog y me la comí.

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Fueron los más felices 20 minutos del día, tantos recuerdos y tantas pepas, momentos inolvidables que te puede regalar una chirimoya.

la frase de la semana

Tuesday, July 28th, 2009

“loving someone who is not around hurts”

Lo escuché en un programa de televisión y me pareció un excelente ejemplo sobre gramática en inglés, realmente interesante….
Como ejercicio podríamos intentar buscar el verbo, y pretender que solo es un ejemplo sobre gramática.

Delirios

Tuesday, May 26th, 2009

Estoy despierta, pero estoy dormida, digo idioteces que todo mundo ignora porque no hay quien me haga caso, estoy sola nuevamente.

Me duele el hueso de la espalda por ver en posiciones extrañas e incómodas vídeos en el Internet,y como la pantalla es tan pequeña la posición de mi espina dorsal en la parte superior debe tener una especie de curvatura en L invertida, para aquellos que hayan visto al Mago de los Sueños… me siento como Urogor, para aquellos más familiarizados con el medio cultural cusqueño mi espalda y mi postura se asemejan a la del ilustre profesor de química cuántica Jorge “Kevin” Quebedo (padre, el hijo es un completo huevón… pero el comentario no viene al caso).

La gracia de estar tanto tiempo sin dormir es que el dolor físico te lo recuerda cada minutos y las ojeras y las arrugas y las ganas que tienen los ojos de descansar, son 27 horas consecutivas las que estoy despierta… de ellas 20 horas las pasé viendo los capítulos de una absurda novela Koreana que al parecer es muy emocionante o realmente quería adormecer mi cerebro y no pensar, prefiero optar por lo segundo… pero las novelas Koreanas son mi perdición y siempre lo serán, recuerdo una vez que vi 14 horas seguidas de otra y recibí un sermón católico sobre el buen manejo del tiempo, que es de Dios obviamente. Pero alcancé mi objetivo supremo que es no pensar en ese muchacho, o si pienso en él mi corazón ya no suena a concierto de bongo en una hermosa noche despejada durante una huida de Cuba.

Mi estómago se está retorciendo, no sé si es porque hoy no desayuné o porque anoche no cené o ambas razones están desquiciándome las tripas… mis ojos se cierran solitos, no puedo forzarlos a abrirse, no debo dejar que se cierren, sé que si se los permito no se abrirán en buen tiempo y con las tareas pendientes y la culpa por tanto tiempo mal usado no puedo permitirme esos lujos.

Cerré los ojos por un instante, despierto y me doy cuenta que pasaron 40 minutos, si un parpadeo dura tanto tiempo es mejor no volver a hacerlo, de pronto oigo el teléfono, no debo contestar, pero lo hago. Tengo una exposición y hay que comprarme ropa decente, de gente, las zapatillas ya no están de moda para presentaciones…

Me pregunto que estarás pensando en este momento? Me recordarás todavía, me habrás olvidado, soñarás conmigo todas las noches como yo. Sabes que sueño contigo incluso cuando parpadeo, cuando estoy despierta, aunque eso tiene más de alucinaciones que de sueños… necesito olvidarte, o tal vez no olvidarte, simplemente quitarle el emocionante soundtrack de bongos a mi corazón cuando pienso en ti.

Soñé que había soñado

Saturday, May 16th, 2009

Soñé que habría los ojos y el cielo era plano, las esquinas eran esquinas perpendiculares y las paredes estaban completamente vacías, la puerta despintadas en madera cruda, mire el cubrecamas, era mi frazada tejida en lana de oveja, traté de sentir las sábanas y me raspé la piel con un poncho a rayas. Estaba en casa, no lo puedo creer, mi cerebro evita pensar para no matar la magia.

Miré por la ventana, vi parte del cielo azul claro, algunas nubes, las ventanas oscuras con la mancha de la araña que había matado el día anterior y escuché el piar de los patitos que compró mi mamá, es la primera vez que no los odio. Miré hacia arriba estaba el camarote, no hice ruido para no despertar a mi hermana, las tablas separadas con el colchón saliendo entre ellas uniformemente me hicieron percatar que ya se había despertado.

Estaba en casa, era emocionante, apoyé la nuca en las manos con los dedos cruzados, respiré el aire puro, respiré el polvo acumulado por los días, por los carros en la carretera sin asfaltar, la sombra e la pared indicaba qye había pasado el medio día, las marcas que hice para darme cuenta de la hora todavía estaban en el piso, estaba en casa, no lo puedo creer.

Planifico el día, que debo hacer primero, ir a la azote a tomar sol y ver la ciudad, ver si algo cambió , ver más allá delo evidente. Desayunar, buscar papas, chuño, queso, tomar por asalto el refrigerador, cocino algo, voy a la calle, la casa esta vacía, los patitos siguen piando, mis orquideas lucirán exactamente igual como las dejé, no oigo más ruidos, tantas cosas que hacer, me regocijo entre las frazadas que me raspan los brazos pero se siente rico.

Suena el celular, no es posible, parpadeo por una milésima de segundo, las tramas del techo y las mariposas de las paredes se dibujan a la velocidad de la luz, es un sueño, sueño que estoy en un lugar que no conozco, quiero despertar y volver a casa, maldigo a quien me llamó, sin contestar apago el celular y vuelvo a dormir, pero no vuelvo a soñar.

Puede que soñar con el hogar pueda ser cruel, pero es dificil despertar de un sueño estando realmente despierto. Estaba en una esquina esperando que cambie el semáforo, esa esquina tiene varios árboles que dan sombra y media cuadra cubierta con rejas negras, cambió la luz y crucé la pista, fui por la orilla contando mis pensamiento, pensando que cocinaría mi mamá hoy, con la apatía a flor de piel, llegué a la esquina con el camino de tierra, quería oler la fragancia de la Q’euña en un día húmedo, mala idea, no encontré la q’euña, tampoco encontré el camino de tierra, tampoco sentí la fragancia luego de un día lluvioso, miré al cielo era el mismo que veía siempre, el que veo cuando estoy contando mis pensamientos, miré hacia las esquinas… el suelo no era el de siempre. Simplemente estaba soñando despierta, me desubiqué en el espacio, di vuelta hacia atrás a soñar dormida sobre mi cama y las paredes adornadas con mariposas.

divagaciones (10)

Saturday, May 9th, 2009

(Este es mi regalo personal, por mi post #100)

Aparte de la artritis y el reumatismo tengo el alma demasiado vieja para darle fuerzas a mi parecer de que estoy en la época incorrecta.

Es demasiada la nostalgia para no sentirla, y es demasiada para pensar que la he acumulado durante las últimas dos décadas y media, deben haberse acumulado desde mucho antes.

Tengo el alma vieja y el espíritu cascarrabias, pero me falta paciencia de anciana… eso es lo único que me hace dudar.

Tengo recuerdos de vidas pasadas o simplemente son alucinaciones, no lo sé. Tampoco lo quiero saber.
Trato de culpar a un espíritu que no es mío sobre la música que me gusta, de mis costumbres, de mi añoranza, de la melancolía por creer haber vivido en tiempos mejores.

Tengo el alma tan insanamente romántica que me dan nauseas afrontar que esos pensamientos de bailes bajo la luna llena realmente sean míos y no heredados por algún fantasma que trata de tomar mi existencia. Un fantasma con un traje de noche como en los años 20 y un cielo salpicado de estrellas como en los años 20.

Soy inoportuna en factores de tiempo y espacio, me siento extrañamente más identificada con las historias, alegrías y dolencias de gente de mi edad. Se encuentra más empatía al quejarse a alguien de 70 sobre el reumatismo y la presión alta, los jóvenes suelen reírse de ti.

Me gusta mirar el horizonte y pensar que yo estuve en algún momento allí, me gusta mirar los edificios y creer que antes hubo un bosque allí, me gusta oír historias y contarlas, me gusta creer que estoy viviendo otra vez y que viviré otra vez, tal vez simplemente sea un alma infinita lo que quiero tener, vivir más de lo que vivo y recordar más de lo que recuerdo.