Sarcasmos durante la huelga

Obviamente cuando el dirigente de la huelga general dijo “Ni dios podrá detenernos”… no era conciente de que lo mismo habían dicho los Beattles y el dueño del Titanic. El huracán llegó sin previo aviso, para suerte del gobernador, que se reía muy entretenido en su departamento de Nueva York.

Si quieres que la huelga sea exitosa, asegúrate de no pelearte con Dios antes.

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