respuesta a Dany
son simplemente momentos inolvidables, aunque las palabras frustración y melancolía podrían calificarlas, pero no del modo en que leí esas palabras de primera intención, sino, ya luego cuando llegaron a mi cerebrito, de un modo mas colosal. La justificación suele ser obsesiva en algunas personas como yo.
si es que realmente notaste frustración y melancolía y algo de literatura rosa en mis escritos, quizás haya completado mi meta, pude expresar y hacer sentir lo que llevaba dentro en ese preciso instante. Pero, hay que reconocer que, mis instantes algunas veces son eternos.
talvez la frustración sea parte de la dramatización con la cual le damos sabor a la mediocridad.
Y, la melancolía es tan hermosa que, simplemente, me gusta salpicarla a diestra y siniestra.
Lo de la semejanza al poemario cursi de quinceañera enamoradiza podríamos mejorarlo, de solo pensarme en esos escenarios me veo a los quince vomitando mientras me observo a los 24, lo cual puede ser recursivamente confuso y poco profesional.
a los 15 yo quería convertirme en algo extraño, quería deshacerme de mi, adquirir nueva identidad, nuevo cuerpo, nueva vida, nuevo carma, renovar desde la piel hasta las ropas.Ppara poder tener más libertades en el mundo, aunque luego llegué a descubrir que yo era uno de los principales barrotes que me aprisionaban. Los prejuicios y la literatura suelen ser adversarias muy feroces en la mente de un adolescente.
sé que últimamente he estado soñando con un principezco y azulado muchacho, obviemos la cicatriz en la frente, es porque suelo morir de aburrimiento incluso en sueños. Talvez y sea tan o más mortal de que yo quisiera en mis fantasías de inmortalidad y perfección, pero la soledad y las caminatas larguísimas contando los pasos están calando en lugares que por lo general no suelo explorar, aunque ya empiezo a sentir ciertas ausencias.
he convertido a mi blog en víctima de mi tristeza, pero espero que pueda ser una tristeza convincente, que pueda llenar a quien sea de pena hasta los huesos, pero quiero una buena cachetada si abuso del dramatismo y la cursileria de poemario de quinceañera.
no vayas a pensar querido Dany que me dolió lo que escribiste, pero fue un golpe duro en la rodilla derecha, justo en el orgullo de escritora principiante con aires de Vargas Llosa.