Puerto Rico adventures

Mi viaje a Puerto Rico para muchos, incluyéndome, fue una gran sorpresa.
Sorpresa 1: dos meses atrás, cuando pensaba quedarme por aquí un mes más… me notificaron del viaje. No pude decir que no, mis conocimientos sobre manejo de compra-venta de pasajes aéreos en ese entonces se militaban a comprar o no comprar. Las reservas, compras a largo plazo y políticas de no devolución estaban bastante cerca a mi eterna ignorancia.
Sorpresa 2: bueno, aparentemente hay que aprovechar cualquier día vacio de la semana para viajar, así podremos ir 10 días y no 9, no importa si el día que aprovechemos es el día de la independencia de los EEUU, y tendrás que perderte todos los fuegos artificiales y una nostálgica velada con el msn el día de tu cumpleaños.
Sorpresa 3: Manual #0001 de Sorpréndase a usted mismo! Que haremos allá, cual es la agenda, seguimos con los planes eternos de dejarnos llevar por la corriente?

Los planes para este viaje eran claros:
1. Asistir al matrimonio de Melisa, prima de María del Mar.
2. Aprovechar el viaje al Matrimonio de Melisa, ir a todas las playas existentes, come toda la comida criolla existente, conocer cualquier lugar turístico visitable de Puerto rico, tomar sol, perder el color a gallina recién pelada de la piel, y respirar.
3. Aplicar a una maestría en la universidad politécnica de Puerto rico, considerada entre las 10 mejores universidades en ciencias en los US o algo así, ese tipo de detalles que a uno no le importan cuando está a punto de hacer algo que no quiere hacer o no se siente seguro de hacerlo. Llevar para esto, documentos, certificados, cartas de recomendación y ánimos de seguir dando pasos al abismo.

Objetivos logrados:
1 y 2. El tercero quedo pospuesto por cierto problema fecha-visa hasta por lo menos noviembre.
4. No planificado, pero si logrado, bajarme la moral en 3 entrevistas telefónicas con Microsoft Evil Corporation (trade mark)… y darme cuenta del sabio proverbio no chino “solo sé que nada sé” es bastante aplicable a mi estilo de vida.
5. Conocer un nuevo idioma. Cualquier que crea que domina el spanglish es porque nunca estuvo en Puerto Rico, escuche la mayor cantidad de terminología en inglés, conjugada en español y viceversa. Además de sus propias palabras arrastradas de la lengua taína, y muchísimas expresiones idiomáticas propias. Compréndase con esto que, para venir a Puerto Rico uno no tiene que pensar que hablando español todo va estar bien… o que hablando se entiende la gente… aquí uno tiene que aprender a entender y utilizar correctamente el idioma de la Isla, su seguridad depende de ello.

Objetivos no logrados:
No tomé ron en cantidades obscenamente industriales, ni alcancé niveles de escuela primaria, pero aprendí nuevas cosas sobre rones.

En conclusión, uno aprende de las vivencias… me llevé muchos conocimientos, historias, fotografías, recuerdos y sonrisas para recordar por un buen tiempo. Me corté el cabello y el calor me hizo ver de forma diferente el mundo, un mundo con el cielo anaranjado… porque no todos los cielos son azules o color panza de burro.

Leave a Reply