el síndrome de la cola universitaria

December 8th, 2007

Sé que alguna vez estuviste haciendo alguna cola en la universidad, colegio, banco, manifestación o en el gobierno de Alan, cualquiera que haya sido tu experiencia, supongo que te diste cuenta que a la cola donde vayas, siempre será la más lenta de todas, en la que se meta mas gente, la única en la cual quien atiende tiene un problema en la vejiga y va al baño cada dos minutos, ves como las otras colas avanzan y la gente se va, nueva gente llega y tu, ni siquiera te moviste un centímetro, pues descubrí en los últimos días que en la vida se presentan colas no solo en las colas.

Seré más explícita, ¿has sentido que tu grupo de trabajo avanza más lento que los demás?, ¿has sentido que tu familia va más lenta que las demás? ¿has sentido que tu área de trabajo va más lenta que las demás?, ¿la empresa para la que trabajas está al borde de la quiebra?, ¿has notado que el caño de tu casa da menos agua que las demás?, ¿has notado que tu ducha calienta menos que en otras casas?, ¿tu luz brilla menos que en otras casas?, ¿tu televisor podría funcionar como el del vecino, pero no lo hace?, ¿ves menos estrellas que otro?, ¿hasta las nubes negras sobre tu cabeza son menos negras que sobre otras personas?, ¿tu perro es el más cobarde de la cuadra?, ¿tu gato todavía no aprende a usar la caja de arena falsa que le conseguiste?, ¿entre todos tus hermanos eres el más vago, pero en otras casas hay más vagos que tu, porque ni en tu mediocridad puedes superar a otros?, ¿te has dado cuenta que el mudo a tu alrededor funciona mucho más lento que al rededor de otros seres vivientes?, ¿te percataste que incluso tus amigos se han dejado arrastrar por tú letargo?, ¿piensas que el pavo para esta navidad será más pequeño que el del año pasado, el cual a su vez era el más pequeño del horno comunitario?

A eso le llamo el síndrome de la cola universitaria, cuando ves que todo a tu alrededor empieza a ponerse lento, pero acabo de darme cuenta que eso es responsabilidad de mi presencia en el medio, soy yo quien hace que todo se vuelva más lento, la productividad baje y hasta la mediocridad llegue a niveles mediocres, la culpa de todo la tengo yo, solo yo.

Este triste ejemplo, con el cual me siento bastante identificada, simple y llanamente es algo que se llama pesimismo, porque queremos ver lo peor de las cosas, el vaso medio vacío, y no solo medio vacío, sino descartable y con un agujero en la base.

Estamos cada día tan dispuestos y expuestos a hacer de nuestra vida una tragedia griega que no nos damos cuenta que una cola es el lugar perfecto para leer, para escuchar música, para pensar, para encontrar paz interior, para leer finalmente el manual de tu celular, estudiar un poco de tu curso favorito, planear tu cita de la noche con tu amorcito, pensar en la torta de chocolate de mamá, invitarle un helado con tu “patasa” del alma, conversar con alguien a quien no habías visto hace tiempo. Hay que aprovechar cada cola que aparezca en nuestras vidas, porque solo en las colas podemos hacer cosas que no podemos hacer cotidianamente.

Hay que aprovechar cada circunstancia que se nos presente para sonreír y hacer sonreír a los demás, verás como tu cola avanza más rápido, será la más veloz de todas.

No mires a las demás eso es importante, no mires hacia el precipicio para ver cuanto ya avanzaste, mira a la cima y verás que falta muy poco para llegar a tu destino. Disfruta del milímetro que crecieron hoy tus plantas, del centímetro que crecieron tus hijos, de la cana que apareció en tu cabeza, del último bocado en el helado, del punto perfecto de sal en la sopa viernes, de la camisa limpia que encontraste, de que tienes un par de medias impares para ponerte hoy, disfruta del resfriado que te hará reunir con tu familia, de tu película favorita que verás por doscientos ava vez, es el único modo de ser feliz, porque la felicidad si existe, existe cuando escribo tonterías en mi blog y tu lo lees, porque si lo lee uno y me dice que está bueno, tendré una sonrisa gigantesca durante una semana hasta que escriba otra cosa más.

La cola avanzará siempre que tú quieras que avance, pero asegúrate de llevar un buen libro.

y aluciné

November 21st, 2007

“Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, pero la violencia se practica a plena luz del día” J. LENNON dice:
Estuve en una comisaría, en la universidad, en una clínica, actuando de mimo, de profesor de matemática, mentiroso, amoroso, renegón, llorón, fue un día para no olvidar.

Imagina que alguien te dice que hizo todo eso en un solo día, pausa la conversación, y das rienda suelta a tus más bajos instintos literarios e imaginativos, entonces vas volando esta vez con la dosis necesaria de heroína obtenida de tu propio cerebro y procedes a narrar.

Tano, así llamaremos al actor del hoy.

Tano fue acusado de un homicidio, la policía llegó a su casa en la tercera calle, en la tercera casa, en el tercer piso de algún lugar de esta ciudad. Estaba estudiando para su último examen en la universidad y la policía irrumpió bruscamente, como de costumbre, alterando la paz de su familia e incluso del gato. Lo acusaron de haberle quitado la vida a un tal Carlos Sánchez, cuando se enteró puso la acostumbrada cara de sorpresa ante la acusación. Se lo llevaron a la comisaría.

Tenia un examen, el último para terminar el año, no podía faltar, talvez posponerlo, talvez. Pidió al comisario hablar con su profesor, por teléfono o en persona, varias llamadas por teléfono, nadie contesta, llamadas a los amigos, nadie contesta. Dio suficientes razones para demostrar su inocencia, pero no podrían soltarlo, suplicó un rato y lo acompañaron para justificarse y posponer el examen o talvez darlo en la celda, pero no podía perder el año por un mal entendido. Fueron a la universidad.

Mientras regresaban a la comisaría, a pie por el bajo presupuesto de la policía nacional del Perú, el teniente a cargo recibió una llamada telefónica, la víctima no había muerto, al parecer el golpe que recibió en la cabeza no fue lo suficientemente certero o duro como para acabar con su existencia, estaba tan solo inconciente y los médicos no tenían un diagnóstico real, Tano pensó que al verlo Carlos podría contar lo que realmente pasó y librarse de un castigo injusto, estaban cerca así que decidieron ir a la clínica.

Carlos estaba en un estado de punto aparte, muy cercano al estado de coma, tenia la mirada perdida, se veía en su rostro la expresión acostumbrada, así que todos supusieron que pronto se recuperaría. Hubo una discusión en la clínica acerca del crimen, Tano intentó explicarse, pero nadie puso atención, él intentaba explicar que todo el tiempo estuvo estudiando y escribiendo cuentos para el coloquio de literatura y letras del sur, pero todos lo ignoraban, así que se paró junto a una pared blanca y se puso a actuar de mimo.

Terminaron la caminata hacia la comisaría más cercana, el teniente empezó a sacar algunas cuentas sobre un papel. Escribía una y otra vez, números y más números, líneas y más líneas, Nadie tenía la más mínima idea de lo que estaba haciendo, hasta que Tano ofreció ayudarlo. Resulta que el teniente intentaba sacar las cuentas de cuantos años de cárcel le correspondían por los crímenes cometidos, la palabra crímenes sonó demasiado grande en los oídos de Tano, porque había decidido agregarle al intento de homicidio, asalto agravado, intento de soborno a la autoridad y otras cosas que se habían inventado para llenar el papel. Se dio cuenta de que el teniente no sabía sumar, así que tuvo que sentarse y hacer de profesor de matemática.

Se dio cuenta de que las clases de matemática estaban siendo realmente una pérdida de tiempo, así que para jalar algo de agua a su propio molino redujo ciertas cantidades en las sumas y terminó con una posible condena de 90 años. Llamaron a la fiscal que se encargaría del caso, llegó pronto con un muy clásico terno rojo, tacos y medias negras, blusa blanca y una horrible solapera del colegio de abogados. Tano le explicó todo lo que había pasado, le explicó su versión, ella revisó la suma de las condenas con la mirada, y lo acusó, despectiva, que aparte de ser un asesino era un mentiroso.

Cansado de ser ignorado, decidió tomar otras cartas a ver si algo salía del intento, habló amablemente con la fiscal, le dijo que todo había sido un accidente y que lo más correcto era esperar a que la víctima se recupere para solucionar el asunto, le deslizó la mirada por el escote y se puso un tanto amoroso.
La fiscal lo amenazó con agregarle a los cargos intento de acoso a un miembro del ministerio de justicia, y otros cargos más, el se puso furioso al ver que nadie intentaba por lo menos poner el caso en duda, el teniente al ver que se alteraba más, trató de calmarlo con una voz alcohólica diciéndole: vamos chiquillo, no sea renegón.

Fue preso de la desesperación, entonces recibieron otra llamada, Carlos había desperado. Todos menos Tano fueron a la clínica a escuchar la versión de Carlos. Dicen las leyendas que, mientras iba al taller de realización cinematográfica le cayó un madero de un andamio, y como iba encontrarse en el taller con Tano, él fue el único que pudo ser señalado como culpable. Todos regresaron riendo a la comisaría, y encontraron a Tano con el rostro sumergido entre las manos. La fiscal le comentó lo que había atestiguado Carlos y cariñosamente le dijo, puede usted irse a casa señor llorón.

Y colorín colorado….

contradicciones

November 19th, 2007

no existo, sólo soy una imagen en tus sueños
escribo esto más por curiosidad que por hacer sentir a quien sea imprescindible en mi vida.

pero, por qué muero de nostalgia otra vez a media noche?
Por qué muero de nostalgia escuchando estas canciones que intencionalmente me ponen tan triste, me recuerdan la luz que todas las noches me recibe en la puerta de mi casa al cerrarla y me asusto, me asustan esas luces y se me congela la sangre cuando las veo y las recuerdo, y luego solo compruebo que es la luz filtrada por las ramas de los árboles y no un fantasma.

quisiera ver fantasmas, quisiera extrañar algo real, algo existente, algo con un alma, algo con parte de mi alma, no quiero sufrir con contradicciones. Ya no quiero extrañar ese fantasma que puse detrás de la puerta

porcelana o trapo

November 11th, 2007

Era una hermosa muñeca de porcelana, con una exclusiva colección de ropa hecha a la medida. La lavaban, la peinaban, la vestían cada día, con un precioso vestido de cuadros, medias blancas de blonda, zapatos de charol y un delicado bolso hecho a mano por una abuela que nunca había visto.

La dejaban sentada en su juego de te. Allí sentada intentaba entretenerse con otras muñecas de porcelana que tenían casi los mismos privilegios que ella.

Era atendida por dos muchachas siempre vestidas con elegantes uniformes con delicioso aroma de la plancha tibia, las cuales se paraban a tres metros de ella para atenderla en lo que se le ofreciera.

Desde la 1, cada dos horas hasta las 7, sonaba dentro del bolso un teléfono de juguete, cortas y agitadas conversaciones surgían y con un suspiro se despedía, te quiero mucho papi.

La muñeca de porcelana, vivía en un palacio disfrazado de juguetería, observada por su madre
al borde de la histeria, pensando que preferíría unos minutos de abrazos a la semana que 35 llamadas mensuales, en horario publicado los fines de semana, unos minutos de abrazos, suficientes para que su hija no se creyera una muñeca de porcelana más, sin sentimientos o movimientos entre llamada y llamada.

Crónica de una misa no anunciada

November 8th, 2007

Hoy sentada en la esquina de siempre fui invitada a participar a una misa, para bendecir a la empresa por su 50vo aniversario y algo más, obviamente no estaba preparada para la ocasión en mis vestimentas mortales poco alusivas a la religión o a cualquier tipo de compromiso social medianamente serio, pero decidí aventurarme y echar un par de plegarias por la familia y el dolor de huesos.

El auditorio estaba espectacularmente adornado con todo tipo de flores, mis conocimientos en flores es pésimo, pero en costos no, imagino que tenían invertido unos 500 soles solamente en flores, y dejaron casi 100 en un tacho pues no había lugar para más flores. Sillas propuestas a ambos costados de la mesa donde se llevaría a cabo la liturgia y demás arreglos necesarios.

Un coro de señoras estratégicamente dispuesto para deleitar al personal directivo y lacayos de la empresa cincuentenaria.

Entró el sacerdote prometiendo, a mis ojos, un buen sermón.

No fue una misa como las demás, fue la primera vez que no me chanqué el pecho por todos mis pecados cometidos o solamente planeados, así que todavía tengo los pechos emparejados por algún tiempo más. El sermón fue lo más espectacular pues toda la plana directiva recibió un sermón sobre el impacto ambiental que debían evitar al montar nuevas plantas hidroeléctricas en la región. Nadie imaginó que recibiría una catana para proteger a la flora y fauna que podría ser perjudicada por la construcción de una planta, es más, utilizó términos bastante científicos para describir a las especies más perjudicadas por el genial proceso del avance de la civilización.

Y los ángeles cantaron, vestidas con ponchos verdes, pero el sacerdote quiso hacer muestra de sus cualidades musicales, pero pienso debería dedicarse al calentamiento global y al cienciano, que al parecer fue el tema de sermones anteriores, pues destrozó por completo el coro y mis oídos.

Las peticiones perfectamente coordinadas, y los abrazos de la paz… en los cuales fui cruelmente excluida por no llevar traje elegante, como ameritaba la misa sorpresa, para mi, pues no recibí el mail institucional advirtiéndome sobre el asuntillo.

Finalmente, retorné a mi puesto de trabajo temporal y ofrecí hacerme cargo del cargo del señor de los milagros, que protege el lugar, el próximo año… siempre y cuando me contraten definitivamente. Prometieron pensarlo.

paranoico

October 31st, 2007

- Pero que hijo de puta resultaste! - Quedó tonto con las palabras que acababa de escuchar y antes de que pueda preguntar quién era, le colgaron el teléfono.

- Muy creativo, pero yo estoy de vuelta, cretino - La voz se oía triunfante, él todavía no sabía que estaba pasando, le volvieron a colgar el teléfono antes de que pudiera preguntar.

- Cometiste un gravísimo error, tarde o temprano ella se enterará, y cuando lo haga… quién crees que estará a allí para reirse en tu cara -

Timbró el celular a la hora de siempre, estaba paranoico y completamente nervioso.
Sólo acertó a gritarle - quién carajos eres sicópata, cuando te descubra -
- Copiaste otra vez el examen y tengo pruebas -
El acosador furioso colgó el teléfono.

El copión respiró con tranquilidad, sus secretos estaban a salvo, por ahora.

Entrevista con el Pishtaco

October 6th, 2007

Fátima, es decir, yo he conseguido lo imposible, lo inaudito, lo supremo, lo inconseguible, conseguí una entrevista con el pishtaco, todos los demás, muéranse de envidia. Luego de varias pequeñas conversaciones por messenger, porque aunque no lo crea el pishtaco está al día con la tecnología, logré convencerlo de una entrevista personal.

En las siguientes líneas podrán leer la vida, pasiones, rutinas, hábitos, defectos, virtudes, experiencias sobrenaturales, amores y desamores del Gecko, fueron cuatro días en su hábitat natural. Para completar la aventura, decidí encaminarme sobre “la ruta de la banda del pishtaco”, fueron una semana y media de emocionantes y peligrosas vivencias.

Tomé un bus, lamentablemente los escritores somos pobres, directamente a la ciudad blanca, donde Roberto, el Gecko, el pishtaco, fue a recibirme personalmente en el terminal terrestre, luego tuvo que ir al terrapuerto porque allí arribó el bus en el que había llegado. Me hospedé en la morada de un personaje de quién no puedo mencionar su identidad puesto que su vida corre peligro, si este fuera revelado posiblemente tendría un amigo menos y varios enemigos más.

Durante estos días en Arequipa hice lo que mejor se hacer: deprimirme, comer y escuchar, particularmente escuchar.

Empecemos, el Gecko está rodeado de una mística cuidadosamente creada por todo su entorno, tiene tendencias peruano-hippies, defiende el derecho a la confidencia, tiene su propia teoría sobre la infidelidad y varios otros temas igualmente controversiales, es de buen diente pues elige cuidadosamente todo lo que comerá, huye de mujeres desesperadas que lo van persiguiendo por donde él decida será su siguiente destino, tiene amigos y detractores, esperemos sean buenos enemigos pues uno sólo es tan grande como sus enemigos lo son.

Gecko, encantador como siempre, fue convencido para contarme su propia versión sobre “la ruta del pishtaco”, parece ser que la profesión del herpetólogo no es muy bien vista en las comunidades, no es muy sano que un investigador vaya a buscar ranas a los cementerios a media noche, pero el oficio es el oficio y la gente de pueblo pequeño tiene demasiado tiempo para imaginarse todas las cosas que puedan, incluyendo el ataque de un pishtaco, cuyo único pecado es ser herpetólogo y tener el cabello alborotado, pues justo ese viaje olvidó su champú para los rizos definidos.

Los días en Arequipa, con el pishtaco, fueron reconfortantes, conocí muchas personas, pude dar a conocer mi nombre como escritora y saboreé la receta secreta de parrilladas de Gecko, día en el que conocí a sus amigos cercanos, un momento inolvidable de diversión y camaradería. Además descubrí que el secreto de las 2 horas diarias de sueño del Gecko no se debe a un insomnio incurable, todo es parte de su autocontrol mental y de vida.

Los días pasaron rápido, fueron días en los que pude seguir a ojo se lombriz todos los movimientos de mi entrevistado, siguiéndolo a su lugar de trabajo, donde sus amigos, conocidos, viéndolo trabajar, realizar trabajos, luchando con su computador, reconociendo serpientes y víboras. Todo este tiempo no dudó un segundo en comportarse tal cual es, natural y entretenido. Con su manía de escuchar a los Chabelos, resolver cualquier SUDOKU que llegara a sus manos, preocuparse si me alimentaba y enviarme a dormir temprano. Confirmé con gran razón que el único defecto del Pishtaco es la falta de humildad.

Dejé a Gecko en Arequipa un día antes del aniversario de la blanca ciudad. Al abordar el bus tomé la determinación de seguir la ruta del pishtaco, bajé pronto del bus, todavía allí, para conseguir chocolates y chocotejas para la familia y luego proseguí con la idea anteriormente nombrada. La primera tarea era conseguir infiltrarme en una expedición, segunda tarea conseguir financiamiento; la tercera tarea botas, sleeping, alimento, carpa, valor, ropa limpia, permiso.

Casualidad, suerte, destino, llámelo como usted quiera. Mi mejor amiga encabezaba una pronta expedición por la ruta del pishtaco, considerando además, que Gecko había sido parte de la expedición anterior en busca de la rana perdida fue demasiado fácil. Tomamos un bus hacia Quincemil, después de las diez de la noche, cada veinte minutos buscábamos por las ventanas algo que solamente Amanda y el Chama parecían conocer. La espera del lugar de descenso, Sirigua, fue casi eterna, llegamos a las 2 de la mañana un lugar que al principio me produjo pánico por la cantidad de vegetación, sonidos de la naturaleza en toda su magnitud y de la negra noche, el calor extraño del lugar muy ajeno a la congeladora que acostumbro habitar.

Bajamos en Sirigua, un poblado con 10 casas, imagino que también 10 familias, no debíamos hacer ruido, no es decente despertar a la gente a media noche, pusimos una carpa a dos centímetros de la carretera, rezamos para no ser arrollados por alguna cisterna y dormimos hasta que empezaron a cantar los gallos, seguimos durmiendo, luego dormimos y finalmente dormimos. Al tomar valor suficiente para despertar, la jefa de la expedición nos presentó con la dueña de la casa, en cuyo patio nos quedaríamos los siguientes tres días, dispusimos el campamento en el patio trasero, desayunamos y volvimos a dormir.

Al experimentar el viaje por la ruta del pishtaco, pude hablar con las personas que lo vieron, recordaban a Roberto con una apariencia tan maligna que todos lo creían el pishtaco, pero tarde llegué pues ya había pasado de moda, el monstruo corta cabezas era “el boom” del momento, parecía que ya había atrapado a 34 personas y solo faltaban 6 para llegar a su objetivo de 40 víctimas en ese mes, que casualidad nosotros éramos 6. Aunque esta vez los interesantes paseos por trochas y cementerios a media noche ya no les pareció un asunto muy escabroso, pues hasta lo escabroso tiende a convertirse en familiar cuando es muy repetitivo. Finalmente los lugareños rieron recordando al pishtaco con añoranza.

Pregunté a la líder del grupo, cual era la poza en la cual solía bañarse el pishtaco, las fotografías prometían un lugar mítico, fuimos al lugar, la incursión fue bastante fácil. Decidimos tomar un merecido baño, luego de casi 48 horas de no ver agua o jabón, el lugar era precioso, el agua completamente helada, el tipo de lugar en el cual uno suele reunirse con sus sentimientos más profundos y enfrentar miedos. Sentí algo caminar en mi brazo, era un gusano, presta a mostrárselo a Amanda, algo haló de mis pies, nunca tomé un curso de natación y mi destino estaba escrito… ¿Tendría que morir en la poza del Gecko? ¿Había llegado mi hora?. Amanda me salvó la vida nuevamente, un lugareño al oír mi historia me dijo que había sido jalada por las sirenas, que no les gustaba las mujeres, decidí aceptar esta teoría como válida en lugar de la teoría de haber sido arrastrada por la caída de agua, lo sobrenatural vende más.

Dicen que el oficio para las personas con talento está en las venas, pero tengo dos testimonios que afirman que el Gecko cubre lagartijas con gigantezcas piedras para luego con un cuento de “engaña muchachos” hacer creer a todo mundo que realmente él las encuentra. Completamente falso, decidí voltear piedras en el camino, valiéndome de una fuerza más allá de mis propios medios y claro, las lagartijas están allí abajo, protegiéndose del calor y refrescando la panza en la humedad. El comprobar el talento ajeno me costó dolor de codos y cintura durante un par de días, pero toda entrevista tiene un costo.

Los largos paseos de noche en busca de ojos rojos fueron maravillosos, las ranas no tienen hábitos alcohólicos, pero sus ojos brillan al ser expuestos a la luz. Un par de hermosas noches de luna llena fracasamos en la búsqueda, pero no fracasamos en la aventura, casi encontramos una rana-lobo. La primera rana que logré atrapar estaba sentada en una hoja sobre una especie de pantano que nunca pude ver de día, la experiencia fue maravillosa y traumática, la cogí con la mano y empezó a saltar desquiciada por su libertad, quizá la emoción del momento fue mayor al miedo y la sostuve hasta que Jennifer vino en mi ayuda. Las ranas son realmente criaturas tan fantásticas, que, posiblemente varias querríamos que nuestro novio se convierta en rana para poder besarlo y ver si se convierte en príncipe o talvez se quede mejor como rana.

Principiante yo buscaba en el suelo, junto a los riachuelos, pero hay ranas voladoras señoras y señores, niñas y niños, las ranas tienen diferentes oficios, algunas bucean, otras se dedican a escalar paredes, e incluso árboles, logré ver dos ranas en la copa de los árboles, otras que se divierten saltando de rama en rama, talvez tengan conflictos de personalidad y deseen ser monos. También hay ranas del re-contra espionaje anfibio ocultas entre la hojarasca, de incógnito en lugares secos, en húmedos, en mojados, junto al río, sobre las piedras, bajo las piedras, dentro del lodo, basta con tener mucha intuición y sentido práctico, tal simple como pensar… si yo fuera rana, ¿Dónde estaría? Y voilâ, allí está la rana en la carpa muy calentita durmiendo y no hurgando con la linterna cada piedra, hoja y riachuelo el lugar.

El penúltimo día, para concluir con la ruta del pishtaco, tomamos un camión en busca de la rana de las nieves o alguna lagartija que aprecie los deportes extremos de aventura a 0 grados centígrados. El camión nos dejó en el camino cerca de una escuela, sobre los 4000 m.s.n.m., donde todos los niños huyeron al vernos, no encontramos ranas tampoco lagartijas, quizá no era temporada de snowboarding. Caminamos mucho tratando de regresar Marcapata, por los mismos lugares por donde había pasado El Gecko y Aarón, sabíamos que estuvieron allí porque todas las piedras estaban volteadas, cuando la paciencia había menguado encontramos tres ranas, para salvar el orgullo del día, pero teníamos que continuar con el retorno.

Ese día fuimos rescatados prácticamente por Dios casi en persona, era tarde y nos quedaban casi 4 horas de caminata, las lágrimas intentaban huir por el destino que nos esperaba, pero vino el carro parroquial y nos recogió, nos permitieron subir sobre unos sacos de carne de res que llevaban para el mes y llegamos pronto y sin lágrimas.

Me despedí de la ruta del pishtaco, regresando en un cisterna, un viaje largo, incómodo, pesado, abriéndome un lugar para poder sentarme, reprimiendo el instinto asesino, pasando por las alturas más despiadadas del camino, sintiendo cada piedra en los riñones y el aire congelado pasear por mis pulmones, ese mismo aire congelado que debilitó el ya lastimado hombro del Gecko, pero todo ello valió la pena, pues pude contarlo aquí y ahora.

Agradecimientos :
Agradezco al Gecko por la entrevista, los sabios consejos y por enseñarme a cruzar pistas.
Agradezco a Amanda por la beca “herpetóloga por un día” y por rescatarme otra vez.
Agradezco a todas las personas nombradas y no nombradas en el presente relato, de no ser por ellas no podría contar esta experiencia, aunque increíble es 99.9% verdadera.

Venganza poética

October 5th, 2007

puede que la rima no sea perfecta
pero mi vengaza lo será
y aunque me falte experiencia
alguien pagará las consecuencias
no seré yo obviamente
hoy me declaro demente.

y dice así:

hubo una vez una bachiller
que queria su tesis hacer
solicitó ayuda a un especialista
para terminar con la larga lista,
lista de requerimientos imposibles
aunque para el doc. compartibles
la solicitud no fue rechazada
la solicitud no fue denegada
fue chuscamente ignorada.

ahora ella tomará venganza
y te incluirá en la danza
“juró robarle los amigos
e incluso los enemigos”
blasfemó en contra del “mentado” doctor
así empieza la venganza con horror.

mañana será un entomólogo
quizá un par de herpetólogo
se me antojó estudiar pajaritos
pudiera exterminar alacrancitos
pero el doctor X me las pagará
en su puerta un avisó no hallará
será que él no vio un escorpion
que escondí bajo su colchón.

de noche

September 28th, 2007

Esto es mucho más que música para mis oidos, aunque tengo un fondo musical bastante sutil.

Es un deleite tan carnal como el de un aderezo bien hecho o un asiento mullido.

Me gusta caminar muy tarde por la noche, pues puedo oir el interior del mundo. Ahora tengo la certeza de que muy adentro está mi corazón porque puedo oirlo, tengo el cielo tan cerca que puedo percibir cada estrella al centellar, quisiera tocarlas pero las puedo apagar, oigo arrastrarse mis pies y si tuviera la suficiente paciencia posiblemente podría contar cada grano de polvo arrastrado por los zapatos. Algunos momentos que las fantasías no roban mi mente, suelo contar mis pasos que rompen el suelo como quien despierta a un fantasma de piedra.

Pasar mil veces por el mismo lugar puede resultar insensato, pero no si es con un propósito, he pasado por ese lugar 583 veces y lo conozco de memoria, podría ir por él con los ojos cerrados. Aunque temo hacerlo porque podría premeditadamente no llegar al lugar de siempre.

Escucho el viento, muchas veces lo siento acariciando brúscamente mi rostro, se pasea y corcovea entre mis cabellos para luego salir huyendo. Regresa y silva para que siga su camino, pero ésta vez no podré hacerlo, me empuja y se va, ahora para siempre.

El mundo en su estado más puro está aquí conmigo, libre de la contaminación del avance sin límites de la humanidad que, incluso, con su impaciente respirar puede manchar mis pensamientos.

Voy junto a mi sombra, trata de llevar la delantera, se arrepiente cerca a casa, toma otro camino, siempre se despide en el mismo lugar. Hasta mañana será.

obsesión imposible

September 27th, 2007

pasaron pocos días, vi tu rostro y me importó poco.
pasaron pocos días, vi tu cuerpo y no es algo impresionante.
pasaron pocos días e ignoré la única conversación entablada.
pasaron pocos días, oí en el silencio una carcajada y me dejó cautivada, tan impactada que decidí averiguar de quién era, con mi oido sensible fue sencillo.
estabas allí con la misma cara, cuerpo, cabellos, manos de hace dos días, pero ahora todos estos elementos incluyen una simple carcajada, que, se robó todo.
los pasos comunes proseguirían, averiguar nombres, edad, apellidos, profesión, peso, talla, número de dedos.
ahora que lo sé todo, estoy perdida.