No tittle

Hacía tiempo que no soñaba con mi papá, el mismo sueño de siempre, encontrarlo en alguna habitación de mi casa y tratar de analizar por qué no estaba muerto, por qué nos había hecho pasar por la cruel experiencia de enterrarlo y ver a mi familia en un mar de lágrimas. Al parecer en esta parte de mi sueño eso ya no me importaba, pero estaba tratando de estudiar en mi mente las consecuencias legales de anular su certificado de defunción. Me puse a hablar como perico transmitiendo mis soluciones, al parecer en mi sueños si puedo hablar, en el mundo real hablar me parece tan innecesario. Pero él solo sonreía con mis disparates, yo sonreía a ver mi nueva capacidad de hacerle reir y complacerlo con esa sonrisa que siempre me pedía cuando mi rostro era un reflejo del clima de Cusco.

Llegué al momento de mi sueño en el cual mi lógica es mayor a mi fé. La parte en la cual sé que la gente no revive, la parte en la cual trato de interpretar mi sueño dentro del sueño, del por qué mi papá no me respondía, si sonreía no estaba molesto conmigo, que yo recuerde el silencio es algo solo mío. Hasta que me di cuenta que no recordaba su voz, por eso mi mente decidió mantenerlo callado. Será que en algún momento ya no podré soñarlo de frente, luego solo veré su perfil, finalmente terminaré soñándo con mi madre contándome que mi papá estuvo caminando por allí y yo no pude verlo. No me gusta soñar, pero tampoco me gusta olvidar cosas importantes como ésta.

En medio de mi locura pienso que sería buena idea grabar el mundo, voces e imágenes, sé que en algún momento cosas, lugares y personas partirán, se irán del mundo, pero no quiero que se vayan de mi mente. Tengo que estudiar y memorizar historias, videos, fotografías en blanco y negro, a color, voces, especialmente las voces. Si has nacido para escuchar, las voces en tus sueños son importantes, son tus propias voces disfrazadas, son momentos para oirte.

Leave a Reply