Mahatma, perdóname ¡he pecado!
Perdóname, o discúlpame hermano por andar dejando de a poquitos mi apasionante carrera como escritora. Pero a veces, casi siempre, la mayor parte de veces, el 99% del tiempo pienso que no sirvo para esto. Escribo porque, no sé porque escribo, realmente es que a veces se me ocurren cosas cheveres, pero a veces: es una vez cada tres meses. Casi siempre me quedo en el 2o párrafo y me da pena publicarlos así, y hay días que simplemente tengo tantos escritos de dos párrafos que nada tienen que ver entre si, y los publico de golpe. Por eso si encuentras cosas nuevas, asegúrate si la anterior o anteriores no las has leido.
No me regañes que me haces sentir mal. Escribí dos párrafos más para mi super cuento extraño, que todavía no sé en que acabará, o que va en los próximos dos párrafos. Pero parece que el anciano del columpio y la señora se conocen. A propósito, algún “hijuela” ha sacados los columpios del parque, ahora el pobre señor se sienta quieto en la esquina que está frente a mi edificio y me parte el alma verlo tan quieto sin su vaiven, ahora me atormenta el no verlo en el columpio.
No me regañes, ok? prometo escribir más seguido.
November 7th, 2009 16:18
ok