La chirimoya disfrazada de felicidad
Si luce como una chirimoya de lejos, de cerca parece chirimoya, huele a chirimoya y sabe a chirimoya, entonces es un “corazón de Puerto Rico”…
Imagino que el 20% (1 de los 5) de mis lectores saben que tengo una obsesión casi enfermiza con las chirimoyas, tanto que alguna vez pagué 14 soles por un kilo de chirimoyas, tanto que ofrecí mi mano en matrimonio por chirimoyas, tanto que mi fecha favorita del año es Corpus Christi porque abundan las chirimoyas, y aceptaba ir a las festividades solo para conseguir chirimoyas, tanto que bueno, todos saben las cosas que he hecho y dejado de hacer por una o más chirimoyas…
Hace tres meses vi un programa de televisión de un gordito que come todo tipo de porquerías en todos los paises a los que viaja y que alguna cadena televisiva paga por hacerlo, definitivamente trabajos así no sobran,que te paguen por comer y por viajar es como un sueño hecho realidad, ¿cuál será la contribución del gordito? en todo eso, porque eso no es un trabajo, ¿o si?. Obviamente nunca veo su programa, pero no es difícil adivinar a qué se dedica o de qué trata el programa solo pasando por ese canal mientras busco algún programa decente.
Pero volviendo a las chirimoyas, un día lo vi con una chirimoya en la mano, imaginé que ahora si valía la pena verlo, lo partió completamente mal, es decir con un cuchillo, y lo probó más inapropiadamente, osea con una cuchara, y finalmente dijo que entre toda la basura universal que ha comido, jamás había probado algo parecido, que no le gustaba, que sabía mal, que no era de su agrado, que era repugnante, y que conste que lo he visto comer piel de pollo a la parrilla, eso si es repugnante. Luego de un momento de máxima indignación y una conmoción cerebral, mía claro, el gordito antes mecionado preguntó a la guía de turno qué otras frutas había en Puerto Rico, eso fue suficiente información, tenía que encontrar chirimoyas en Puerto Rico, ¿cómo?, pues como encuentro todo, por pura casualidad, de algún modo tenia que encontrar chirimoyas al alcance de una casualidad o en el market más cercano, pero las cosas no son tan sencillas, porque al marquet más cercano he ido muchas veces y nunca he visto una chirimoya o cosa parecida.
Han pasado casi dos meses desde que mi propósito ha sido encontrar una chirimoya a toda costa, a costa de la casualidad digo, y casualmente hoy la encontré, y casualmente en un super mercado, iba cogiendo toda la fruta en oferta, y las vi, con un letrero encima “Corazones de Puerto Rico, 3.49 lb”, al elegir dos chirimoyas anatómicamente perfectas y visualmente comestibles me di cuenta que en realidad si tienen forma de corazón, lo cual explicaba ampliamente le nombre que tienen aquí.
Fui a pagar la compra y fueron los 5 minutos más interesantes de la historia, porque la cajera no encontraba el código de la fruta, preguntó a las otras cajeras, luego me preguntó el nombre, le dije que se llamaban corazones, pero no me creyó, le dije que se llamaban chirimoyas, pero tampoco me creyó, llamó a la encargada del área, al asociado del área de frutas, al gerente general, exagero…, hasta que algún genio fue al área de frutas y confirmó que se llamaban corazones y anotó el precio…
Caminé desde el super hasta mi casa saboreando mentalmente las chirimoyas, con cierto temor de que no tengan sabor de chirimoya, el miedo se apoderó de mi, las tenia en la bolsa, recordaba como lucían por fuera, pero, y si no eran como yo las conozco, aceleré el paso, no me atreví a partirlas en la calle, tal vez una nueva conmoción me mataba de un infarto y en plena calle, no podía arriesgarme. Llegué a casa, partí la chirimoya y sí, se veía como una chirimoya partida, luego la probé y sí sabía como chirimoya, fue un momento precioso, tan dulce, tan con sabor a chirimoya, que disfruté cada mordisco hasta encontra cada pepa para saborear al máximo aquella chirimoya. Luego cogí la 2a, le tomé una foto para ponerla en el blog y me la comí.
Fueron los más felices 20 minutos del día, tantos recuerdos y tantas pepas, momentos inolvidables que te puede regalar una chirimoya.
February 27th, 2010 11:42
Me agraba mucho que te encante la chirimoya, y que se halla extendido hasta Puerto Rico, es una furta oriunda del Perú. Aca puedes encontrar unas gigantes que tienes que comerlas entre 2 personas para acabarlas.
Cuando puedas date una vuelta por acá y comprobarás lo que te digo.
Un fraternal saludo
No exagere caballero, yo soy de Perú y las chirimoyas no son tan grandes, yo sola puedo comerme dos de un kilo cada una.