El cadaver en el patio trasero
Si alguien te pide que mires por la ventana a ver que pasa allá donde la gente esta amontonada: ¡no lo hagas!, de seguro lo lamentarás.
Como todo domingo estaba sentada frente al televisor esperando que se cuezan las lentejas, escuché una metralla y luego unos 5 disparos. Miré por el balcón hasta donde mis ojos llegaran a ver si habia algún niño traviezo terminando las municiones de los juegos pirotécnicos de fin de año, el parque estaba lleno de plantas, la gente seguía jugando en la cancha de basket, las señoras mayores seguian dando infinitas vueltas al parque conversando sobre la vida ajena, todo estaba en orden y volví a mis actividades: ver televisión mientras esperaba que se cuezan las lentejas.
Pasó media hora o cuarenta y dos minutos, no puedo ser muy precisa, llegó la dueña del departamento donde vivo me dijo que la calle estaba cerrada, que le habían disparado a alguien. Pensé que las cosas iban mal, que los disparos habían sido muy cerca y que simplemente nadie lo había tomado en consideración, tal vez ya no sea tan seguro vivir allí, tal vez deba recluirme por algún tiempo en mi habitación y aprovechar para escribir el libro que no voy a escribir, pensé muchas cosas mientras seguía esperando que se cocinen las lentejas, quizá debí remojarlas más tiempo antes de meterlas en la olla.
Hasta que finalmente pasó, ella me llamó desde su habitación – ven para acá, mira -, yo fui porque siempre me suele llamar para mostrarme sus joyas antiguas, algo nuevo que compró, o para regarlarme maquillaje tratando de convencerme de que uno no puede ir por el mundo con la cara lavada y conseguir un buen marido. Me dijo que mire por la ventana a ver que pasaba al frente de la calle, ella es corta de vista y quería matar su curiosidad, la tarea era sencilla: mirar hacia afuera y darle una descripción..
Hay una ambulancia, un patrullero, alguien que parece ser un paramédico, dos policias tomando notas, alguien está fotografiando… el aire se volvió espeso… está fotografiando el cuerpo de un muchacho, esta tirado de bruces en el piso, no hay sangre, pero no se mueve, lleva unos pantalones cortos, tiene el torso descubierto, sé que es un muchacho por la forma de sus pantorrillas, por lo delgadas que están, no puedo verle la cara, es mejor así.
Quité la cabeza de la ventana y me fui a terminar de cocinar, tratando de olvidar lo que habia visto, pero hasta ahora no puedo olvidarlo completamente, no es que tenga algún tipo de trauma o necesite un psicoanalista, es el tipo de imágenes bizarras que uno ve alguna vez y se quedan en la mente, que dan vueltas y no las puedes olvidar hasta que veas algo más bizarro. Estuve algún tiempo más escuchando a la dueña de casa contándome que ya había llegado el fiscal, que ya levantaron el cuerpo, que la policía anda haciendo preguntas a la gente que estaba por allí; finalmente, todos se fueron.
Si te piden que mires por la ventana, no lo hagas, puede que haya algo que no quieres ver.