divagaciones (10)
(Este es mi regalo personal, por mi post #100)
Aparte de la artritis y el reumatismo tengo el alma demasiado vieja para darle fuerzas a mi parecer de que estoy en la época incorrecta.
Es demasiada la nostalgia para no sentirla, y es demasiada para pensar que la he acumulado durante las últimas dos décadas y media, deben haberse acumulado desde mucho antes.
Tengo el alma vieja y el espíritu cascarrabias, pero me falta paciencia de anciana… eso es lo único que me hace dudar.
Tengo recuerdos de vidas pasadas o simplemente son alucinaciones, no lo sé. Tampoco lo quiero saber.
Trato de culpar a un espíritu que no es mío sobre la música que me gusta, de mis costumbres, de mi añoranza, de la melancolía por creer haber vivido en tiempos mejores.
Tengo el alma tan insanamente romántica que me dan nauseas afrontar que esos pensamientos de bailes bajo la luna llena realmente sean míos y no heredados por algún fantasma que trata de tomar mi existencia. Un fantasma con un traje de noche como en los años 20 y un cielo salpicado de estrellas como en los años 20.
Soy inoportuna en factores de tiempo y espacio, me siento extrañamente más identificada con las historias, alegrías y dolencias de gente de mi edad. Se encuentra más empatía al quejarse a alguien de 70 sobre el reumatismo y la presión alta, los jóvenes suelen reírse de ti.
Me gusta mirar el horizonte y pensar que yo estuve en algún momento allí, me gusta mirar los edificios y creer que antes hubo un bosque allí, me gusta oír historias y contarlas, me gusta creer que estoy viviendo otra vez y que viviré otra vez, tal vez simplemente sea un alma infinita lo que quiero tener, vivir más de lo que vivo y recordar más de lo que recuerdo.