Atardecer de San Juan a Panamá

Si eres uno de esos maniáticos que no solo disfrutan, sino viven obsesionados con presenciar el más perfecto atardecer de sus vidas, solo tienen que tomar un avión de San Juan a Panamá que salga a las 5 de la tarde.
Era Mayo de algún año yo estaba fastidiada con el mundo, en un avión sin película, sin música y con el peor libro de la historia entre manos “Moby Dick”, y no es porque el libro sea malo, es porque he estado leyendo ese bendito libro durante los últimos 10 años. Mi historia con ese libro es tan patética, lo empecé a leer cuando viajé a Italia, cada vez que me subo a un carro o un avión llevo ese libro con la esperanza de acabarlo, y no es excusa que viaje poco, pero en 10 años he leido como 40 páginas. Pero tengo la firme convicción de que debo terminar ese libro, tan firme como la que tiene Ahab de atrapar a Moby Dick, si alguien osa contarme el final me aseguraré de ir con un arpón a acabar con su vida, no spoilers por favor.
Me fui por las ramas, en mayo, puede que del 2009 iba a Cusco, mi propósito era llegar para el cumpleaños de mi hermano, pero odio volar, me gusta viajar, pero estamos tan lejos de teletransportarnos que ni modo: a subirse a un avión. Lo único interesante del viaje es que entre las bebidas había vino, super mal porque no tenia ganas de beber vino, me aburrí con el libro, me aburrí de jugar sudoky, me aburrí de leer las maravillas de Panamá, me aburrí de leer las maravillas del festival de no sé qué de Colombia, así que abrí la ventana, siempre me siento junto a la ventana, para contar nubes y dormirme.
Estaba allí un precioso atardecer en su mayor esplendor, el cielo rojizo, las nubes incendiadas, pensaba que si existe el infierno y se ve así, sería un buen lugar para pasar el resto de la eternidad, mis ojos empezaron a dolerme por mirar de frente al sol, estuve allí como 10 minutos contemplando la belleza de un atardecer inolvidable y cerré la ventana para terminar de saborear el momento. De pronto oí voces: mira el atardecer. Abrí la ventana y nuevamente el atardecer.
Siempre he pensado que tomar fotografías es algo completamente vano, porque por tomar una fotografía dejar de disfrutar un momento, pierdes la esencia de las cosas mientras tomas fotografías, pierdes detalles y parte de escenario por atrapar la fotografía perfecta, pero como ya había visto 20 largos minutos de atardecer, pensé que era buen momento para una fotografía perfecta, ya estaba imaginando algunos comentarios en facebook y todo. Pero “karma is a bitch”, no tenia mi cámara en el equipaje de mano, mi cámara no es buena, pero no la tenia a mano. Pero “karma is bitcher”, tenia una cámara fotográfica de 900 dólares en el equipaje de mano, sin memoria y sin bateria. Pasaron 2 horas y seguía viéndose el atardecer que no pude fotografíar mientras tenia en la mano la cámara que podría fotografiar mi sueño fotográfico: poner en la foto lo mismo que ven mis ojos.
Lección, si quieres ver un bello atardecer ve e San Juan a Panamá, si quieres fotografiarlo, lleva una cámara decente, si no llevas una cámara decente, llénate de valor para decirle al tipo de atrás que te envie las fotos a tu mail.

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