Archive for June, 2010

De la conferencia y otras madres

Tuesday, June 29th, 2010

La semana pasada (tomese como referencia la semana pasada del algún día en abril) estuve presente en dos conferencias, la primera y la segunda, en ese preciso orden.
Una era de CAHSI, algo así como gente hispana en ciencias de computadoras, quieren que más gente hispana logre estudios graduados y conquistar el mundo, un plan que al parecer va creciendo. Fui en busca de inspiración, de temas nuevos en los cuales investigar y esas cosas, como motivación o motivación, o tal vez motivación. Saber que vale la pena lo que hago, que valdrá la pena y que el camino recorrido valió la pena, como quien dice encontrarle sentido a mi lectura. La gente que fue allá, los asistentes y expositores, todos los que hablaron tenían una trayectoria de vida tan extraordinaria, que simplemente me hicieron sentir miserable, eso definitivamente: fue malo.

Sentí lo mismo que ese día en el cual hice mi buena acción del día y llevé a un ciego a un pabellón de la universidad y me contó que él había estudiado para ser profesor y tenía dos especialides, que tenia muy buenas notas, que nunca había desaprobado un curso, hice una revisión mental de mis notas en la universidad y se me revolvió el estómago, me sentí culpable, pero la culpa es pasajera, viene con fuerza, te golpea, pero te recuperas demasiado pronto hasta el siguiente golpe.

La conferencia me hizo sentir más desorientada, me hizo dudar más de lo que hago y de lo que quiero hacer, y la depresión que me dio pues no me permitió hacer buenas conexiones con tanta gente importante y posibles “cartas de recomendación” en mi futuro académico y profesional.

Y bueno, la segunda conferencia, sobre “cloud computing”, genial, realmente el tema como no era para inspirarse ni ver que tanto ha logrado la gente en la vida sin tener un céntimo para empezar, fue super interesante, aprendí cosas nuevas, como que la mitad de la gente por allí eran profesores de varias universidades del mundo, con investigaciones alucinantes, de esas que tienes que fumarte dos palmeras para entenderlas. También había gente cuyas caras había visto alguna vez en la contrapata de algún libro de esos que te mandan a leer en la universidad, algo así como que Varguitas esté por allí hablando en una conferencia de literatura en la cual no esperabas ver ni a Renato Cisneros. Obviamente, lo más importante, todos tenían computadoras bien pequeñas y con cara de bien caras, y todos, o la mayoría estaban revisando el facebook :P . Al parecer, no era la única aburrida.

En los tejados

Tuesday, June 29th, 2010

Anoche recordé mi vida en los tejados del palomar. Le digo palomar a mi habitación en esa casa en Huayruropata, estaba en el espacio entre el segundo piso y el techo del departamento donde decidimos vivir ese año. Nadie más quería esa habitación, y como me gusta darle el gusto a los demás me quedé con esa. Tenía dos ventanas pequeñas que daban al techo del segundo piso, en el cual pasé mucho tiempo viendo las estrellas y pensando.

Anoche estaba sentada viendo videos en youtube, tal vez haya estado allí sentada 5 horas, nisiquiera me di cuenta que la luz del día se había marchado, estaba allí sentada atontada con las imágenes. Tuve que levantarme porque estaba muriendo de sed, cuando uno está drogandose con videos siempre llega el momento en que tiene que levantarse a beber algo, comer algo o ir al baño. Fui a la cocina y al regresar me di cuenta que había anochecido. Habían dos paralelogramos, formados por la luz de luna que entraba por las ventanas, en el piso de loza, miré por la ventana y había luna llena, estuve un tiempo con medio cuerpo fuera de la ventana, pero empezó a dolerme el cuello y regresé adentro.

Fue cuando recordé el tejado, mi hermano tenía la costumbre de tirar mis cosas por la ventana y tenía que buscar una escoba para recuperlas, pero una vez tiró algo hacia atrás y no podía ver bien y supongo que era algo importante, porque fue la primera vez que me animé a salir por la ventana, allá afuera sobre el tejado. Estaba algo asustada de que las tejas se desprendieran y también porque me dan miedo las alturas. Pero al mismo tiempo, el ver edificios, techos o árboles a los alrededores más cercanos era liberador. De pronto convertí ese tejado en mi lugar de desahogo, un lugar donde podía huir. Luego salía para ver las estrellas y la luna, o para ver el cerro del frente e ir viendo como las luces se prendían.

Pero lo mejor de estar allí era el viento frío del invierno y pensar, justo como ahora que puedo ver las estrellas y la luna, echada en el piso, con el aire tibio de invierno entrando por la ventana.

algo que escribi hace mucho tiempo

Tuesday, June 29th, 2010

Madre, debo confesar que he gastado hasta el último centavo que me diste en ese sobre rotulado con: “para emergencias”. Me avergüenza haber ignorado tus recomendaciones para racionar mi lectura, pues ya se acabaron los libros que traje para todo el año. También olvidé cerrar la puerta de mi habitación por dentro, pero es que las pastillas que me pediste deje de tomar me dejan tan dopada que nisiquiera logro meterme a la cama luego de tomarlas. Tampoco compré zapallo para hacerme dulce de zapallo para que no me de fiebre, pero es que ya encontré la causa de la fiebre: me está saliendo la última muela del juicio.

Es más, en lo único que he obedecido tus recomendaciones es en comer manzanas a diario, no lo hago por obediente, es porque la ansiedad de la distancia y la ansiedad de no subir de peso, van 1-1 gracias a la manzana.

¿cómo se hace para blanquear la mente? Tenerla vacía, dejar de pensar, proyectar o simplemente alucinar y cumplir con el objetivo.