Archive for February 3rd, 2010

El cadaver en el patio trasero

Wednesday, February 3rd, 2010

Si alguien te pide que mires por la ventana a ver que pasa allá donde la gente esta amontonada: ¡no lo hagas!, de seguro lo lamentarás.

Como todo domingo estaba sentada frente al televisor esperando que se cuezan las lentejas, escuché una metralla y luego unos 5 disparos. Miré por el balcón hasta donde mis ojos llegaran a ver si habia algún niño traviezo terminando las municiones de los juegos pirotécnicos de fin de año, el parque estaba lleno de plantas, la gente seguía jugando en la cancha de basket, las señoras mayores seguian dando infinitas vueltas al parque conversando sobre la vida ajena, todo estaba en orden y volví a mis actividades: ver televisión mientras esperaba que se cuezan las lentejas.

Pasó media hora o cuarenta y dos minutos, no puedo ser muy precisa, llegó la dueña del departamento donde vivo me dijo que la calle estaba cerrada, que le habían disparado a alguien. Pensé que las cosas iban mal, que los disparos habían sido muy cerca y que simplemente nadie lo había tomado en consideración, tal vez ya no sea tan seguro vivir allí, tal vez deba recluirme por algún tiempo en mi habitación y aprovechar para escribir el libro que no voy a escribir, pensé muchas cosas mientras seguía esperando que se cocinen las lentejas, quizá debí remojarlas más tiempo antes de meterlas en la olla.

Hasta que finalmente pasó, ella me llamó desde su habitación - ven para acá, mira -, yo fui porque siempre me suele llamar para mostrarme sus joyas antiguas, algo nuevo que compró, o para regarlarme maquillaje tratando de convencerme de que uno no puede ir por el mundo con la cara lavada y conseguir un buen marido. Me dijo que mire por la ventana a ver que pasaba al frente de la calle, ella es corta de vista y quería matar su curiosidad, la tarea era sencilla: mirar hacia afuera y darle una descripción..

Hay una ambulancia, un patrullero, alguien que parece ser un paramédico, dos policias tomando notas, alguien está fotografiando… el aire se volvió espeso… está fotografiando el cuerpo de un muchacho, esta tirado de bruces en el piso, no hay sangre, pero no se mueve, lleva unos pantalones cortos, tiene el torso descubierto, sé que es un muchacho por la forma de sus pantorrillas, por lo delgadas que están, no puedo verle la cara, es mejor así.

Quité la cabeza de la ventana y me fui a terminar de cocinar, tratando de olvidar lo que habia visto, pero hasta ahora no puedo olvidarlo completamente, no es que tenga algún tipo de trauma o necesite un psicoanalista, es el tipo de imágenes bizarras que uno ve alguna vez y se quedan en la mente, que dan vueltas y no las puedes olvidar hasta que veas algo más bizarro. Estuve algún tiempo más escuchando a la dueña de casa contándome que ya había llegado el fiscal, que ya levantaron el cuerpo, que la policía anda haciendo preguntas a la gente que estaba por allí; finalmente, todos se fueron.

Si te piden que mires por la ventana, no lo hagas, puede que haya algo que no quieres ver.

divagaciones 16(+/-)

Wednesday, February 3rd, 2010

Cuando vas a un laboratorio clínico y te dan el recibo por 72.00 dólares, ¿que piensas?

Me levanté temprano, me di un baño y fui al laboratorio, tenía que hacerme 7 análisis para ver si tengo influenza, no del tipo A, esa es muy común, sino la otra, la B. Cuando vi los síntomas en wikipedia, tengo como el 90% de los síntomas, pero de nacimiento, así que no me preocupé mucho y todas las personas que podían tenerla también están sanas. Fui al doctor para tranquilizar a todas aquellas personas que se preocupan por mi salud, no me incluyo, pero no soporto ver a la gente preocupada por mi, siento que no lo merezco, y como no puedo convencerlos de que dejen de hacerlo es mejor darles lo que quieren: una certificación de que sobreviviré por unas décadas más y que ningún dolor físico o espiritual está fastidiándome el día.

Sin embargo, si te cobran 72 dólares, esperas que más vale tener algún tipo de enfermedad que justifique ese gasto. En el laboratorio me dijeron que si las pruebas de influenza salían positivas me llamarían inmediatamente, me brillaron los ojos ante la ilusión de una epidemia, de tener una enfermedad super contagiosa, luego avisar a mis compañeros de la universidad, a la gente de la oficina, a la gente que le tosí encima cuando estaba en la farmacia, a las enfemeras del laboratorio, demasiado alucine. Luego esperar a que vengan los amigos de Fox Mulder y Dana Scully con sus trajes protectores y me lleven en una cápsula para curarme o quemarme, mi propio capítulo de los Expedientes Secretos X, control de infecciones, pero yo sé que lo mío es un vulgar resfriado, no ébola.

Imagino que soy la única persona que va al doctor con la esperanza de tener algo extraño o mortal, pero siempre salgo defraudada; porque, cuando pensé que tenía tuberculosis porque las pruebas de tuberculina salieron positivas, me hice unas placas y mis pulmones estaban vergonzosamente sanos; cuando pensé que tenía algo muy malo en los riñones, pues tampoco tenía nada; cuando pensé que tenía algún tumor extraño en el cerebro luego de mis varios accidentes, resultó que solo era migraña y aquellas manchas en la masa encefálica, no era cisticercosis, no, solo era algo de coloración para entretener a la neuróloga; cuando pensé que me destaparían las uñas de los dedos por el uñero, me hicieron un pequeño corte lateral, y cuando le dije al doctor mis problemas respiratorios y que posiblemente tengo una muy avanzada sinusitis, me dijo que tome unas pastillitas para quitarme la congestión.

Alguien siempre se encarga de destruir nuestras ilusiones. Al menos fue divertido ir hoy al laboratorio y que las enfemeras me llamaran por mi nombre y dijeran que me habían extrañado, que hace tiempo no me veían por allí. La excusa o explicación: es que estaba sana todo ese tiempo. Me hicieron recordar que solía ir cada dos semanas a que me saquen sangre, tiempos aquellos.