Archive for December, 2009

Mi versión de los hechos

Tuesday, December 22nd, 2009

Ella es Elsie, esta es su historia, pero en mi versión, que podría no ser exactamente lo que ocurrió.


Mi versión de los hechos

Ilustración hecha por:RSC

Elsi es espectacular,en todo el sentido silabeado de la palabra, es decir: es-pec-ta-cu-lar. Cuentas las malas lenguas, que vive en el primer piso del condominio, y tiene la puerta abierta, saluda a todo mundo y si es medio día, no solo saluda, sino también despacha a cada persona con un plato de arroz con gandules, arroz con pollo o arroz con habichuelas, pernil y lechón. Es amante de la cocina, pero irónicamente no le gusta comer, solo cocinar. Amante de la cerveza y el buen vino, de contar sus historias y de conocer mucha gente.

Elsi tiene muchos años, no me atrevo a preguntarle la edad, porque me puede dar de carterazos, y aunque ella es pequeña, su cartera es muy grande y debe doler un golpe con eso. Después de que me acusó de capitalista, tengo cierto miedo a hacer comentarios, de esos estupidos y sin convicción que suelo hacer, y que normalmente a la gente le parecen graciosos. Pero a ella no, le molesta que una persona huya de la realidad. Claro, luego me dijo que cuando se vaya de vacaciones me dejaría a cuidar su chihuahua, espero y sea conciente de que yo no cuido animales.

Pues así, sincera y dispuesta a alterar la vida de todos los que estén a su alrededor, fue que Elsie llegó a Palmas, a un exclusivo barrio con exclusivas casas, donde muy exclusiva gente va los fines de semana a pasarla bien “exclusivamente”, en sus casas de playa, con vista al mar, piscina, parques, más piscinas, parrillas, vino y cerveza, mucha cerveza. A ella la invitó una amiga con exclusiva vida de millonaria, y con exclusivos hijos en espera de cobrar la herencia, pero a esa edad uno olvida de ciertas cosas, como no mencionar que un boxeador famoso vive en la casa de lado, no porque presumir sea malo, porque detalles así en los oidos incorrectos pueden terminar mal.

Elsie, obviamente, no puede dejar pasar la oportunidad, tienta a sus amigas a ir a visitarlo, todas se niegan, deben salvaguardar las buenas costumbres de tan exclusivo barrio. Ella como tiene mente comunista, las ignora y va sola, pues es una rebelde, las convenciones sociales son para burgueses.

Sus amigas están preocupadas, ya pasaron treinta minutos y Elsie no regresa, tal vez se perdió, pero si iba a la casa de lado, no pudo perderse. Pero nadie luce demasiado convencida de ir a buscarla, finalmente regresa, con la sonrisa más amplia de la acostumbrada.

Cuenta ella, que fue a casa de este personaje que se gana la vida dejándose partir la cara a golpes, y al haber encontrado la puerta de frente abierta, se dirigió hasta la sala de estar, donde alegremente se reunía el mentadísimo boxeador con su familia. Como todo boxeador con exclusiva casa en palmas, este se presentó, la saludó e inmediatamente llenó una copa con todo su encanto y con un carísimo champagne, y luego de una conversación de contenido no revelado, despidió alegremente a Elsi, anunciándole que podía regresar cuando quisierara, que esa también era su casa.

Incredulas todas la escucharon, y más incrédulas retransmitieron el cuento, hasta que llegó a mis oidos. La historia se detuvo algún tiempo en mis elucubraciones mientras veía como ponerlo al “papel”. He aquí mi versión de los hechos.

Agradecimientos especiales a Ricardo, por la ilustración, visiten su web-comic: www.twatgeek.com

Experimento

Monday, December 14th, 2009

Un laboratorio de experimentación farmaceútica, en la que estudiaban los efectos de cierto medicamento antidepresivo en ratones deprimidos, ha publicado los dramáticos resultados de sus estudios luego de dos años de someter a 32 ratones adultos a este fármaco.

El 80% de los ratones empezaron a mostrar mejora al cabo de 8 meses. Cabe mencionar, que el 30% de los ratones dejaron la idea de suicidio luego de 6 meses de medicación, aunque varios de ellos, para ese entonces, habían tenido un doble transplante de hígado. Pues este medicamento es altamente nocivo para el hígado, el riñon y médula osea. Un 20% de ellos, desgraciadamente, pasaron a mejor vida.

Se pensaba que el medicamento no habia surtido efecto en ellos, que había algun tipo de desequilibrio con su sistema nervioso , pero la respuesta correcta, es que la encargada del laboratorio en el horario nocturno tenía la mala costumbre de escuchar música de Arjona.

Extrañamente, no se ha logrado asociar la causa de la depresión con la intolerancia a Arjona. Pues para este estudio se eligieron distintos tipos de depresión, por causa y duración.

Contrariamente a los estereotipos, los ratones deprimidos no visten de negro o escuchan heavy metal. Sufren episodios de histeria ante cierto tipo de situaciones. Como el abandono de su pareja o el aumento de peso, al final de la primavera, al final de la temporada de House, home-sick y otros love-sick. En resumen, muy similar al de los humanos.

Cada ratón para participar en el estudio tuvo que completar (personalmente) un formulario del departamento de salud, aproximadamente de 30 páginas, con preguntas de diversa índole. El cuestionario fue preparado especialmente por un grupo de conocidos psiquiatras y psicoanalistas, aunque la identidad de ellos no será revelada.

Estos valientes ratones, luego de mucho tratamiento psiquiatrico, psicologico, psicoanalisis y medicamentos varios decidieron hacerse parte de este estudio. Pero este medicamento, que se pensaba podria ser la salvación de esas criaturas sin esperanzas, tambien les ha fallado. Si bien es cierto que el medicamento curó de la depresión a la mayoría de estos; sus viudas, afirman que la depresión era más llevadera que la leucemia.

Lágrimas en la lluvia

Monday, December 14th, 2009

Siento frío y no tengo voluntad para pararme de la silla y caminar dos pasos a ver si la ventana está abierta, sé que si estiro el brazo lo suficiente no voy a alcanzar. Realmente la ventana está a dos pasos, no puedo ver bien si la ventana está abierta o cerrada porque tengo lentes oscuros puestos, no por anormal, es por la migraña, fotofobia y esas vainas. Pienso que debería buscar un objeto que esté a la mano y tirarlo hacia la ventana, pero temo que si está cerrada, tenga luego que caminar hasta la puerta y cerrarla, y la puerta obviamente está más lejos que la ventana. Ya le quité todo el brillo que se podía del monitor y con lentes puestos sigo viendo todo demasiado claro, estoy como el pusilánime de Jaime Bayly y sus mil pares de medias, me doy vergüenza.

Genial, la ventana está cerrada, acabo de tirar mi iPod hacia la ventana, no es que definitivamente estoy loca, tenía los audífonos conectados, así que con el peso y la fuerza, me aseguraba de que no terminara en la piscina. Ahora el problema es la puerta y el hecho de que me haga frio en el Caribe, el invierno es tan cruel. Quizás sea la migraña, la sinusitis, la depresión, mala alineación planetaria, o que hubo como una hora de fuegos artificiales, y no vi ninguno, porque un puto árbol me tapa la vista, momentos como este odio a los ambientalistas. A los árboles, a los arbustos, a las nubes, y a no saber como subir al piso 16 para ver los fuegos artificiales, y voy por todas las ventanas, siempre con mis lentes oscuros a las 10 de la noche, todas las luces apagadas, tropezándome con objetos que están en las sombras, me doy vergüenza.

Ya sé lo que quiero ser y hacer en la vida: nada. Eso precisamente quiero hacer, nada, absolutamente nada. Quiero dedicar mi vida a los placeres improductivos que el mundo ha creado: leer libros, revistas, cuentos, historietas, ver películas, dormir hasta bien tarde, dormir de dia, dormir la siesta, ver más películas, ir al cine, comer una bolsa pequeña de popcorn. Dormir en un buen colchón, porque sino, no tiene gracia. Escribir tonterías, caminar una vez al mes, carminar largo, muy largo. Mojarme en la lluvia, mojarme hasta el último centímetro de mi cuerpo, mojarme hasta donde no pueda mojarme, sin preocuparme que he de necesitar estos zapatos para ir a trabajar mañana, o que se va raspar la bota del pantalón, no preocuparme por contraer una neumonía, una gripe. Sería realmente espectacular ser completamente irresponsable en mis actos. No de mis actos, sino en mis actos.

Pero ¿por qué tanto drama? No solo porque tengo frío y me duelen las rodillas, los codos y los pies. El dolor físico es tan fácil de sobrellevar, es simplemente tomarse unas cuantas pastillas y quedarse dormido por un buen tiempo. Pero hay que estar bien tapado porque el frío mientras uno duerme produce dolor durante el sueño, y eso no es divertido.

Cuando salí de la universidad estaba lloviendo, recordé tiempos mejores cuando llovía, cuando regresaba a mi casa, o caminando con Pedro o Amanda con un helado en la mano, cerraba bien la mochila y me ponia a caminar en la lluvia hasta mi casa, pero ahora tenia tanta basura electrónica en la mochila que tuve que caminar con un paraguas. Estaba a la mitad del camino y recordé lo de actuar irresponsablemente, no podia mojar mi mochila, pero todavía podía caminar bajo la lluvia. Sentí una opresión en el pecho, un algo que quería salir urgentemente, me dolía la traquea, había algo atorado al medio, algo con lo que ningún paramédico certificado podría ayudarme.

Estaban los árboles gigantes moviéndose, había brisa fresca, llovía, cada minuto llovía más, era perfecto, algunas gotas calientes acariciaban mi cara, no era la lluvia. Imaginé que era tonto llorar, no había razón, no debía derramar mis lágrimas sin razón, pero tal vez si había una razón. Llegué a la entrada de mi casa, se me hacía difícil respirar. Decidí no entrar a casa, ya tenia los zapatos mojados, le di dos vueltas más al parque, llovia intensamente, no había gente, no habian carros, las lágrimas seguían saliendo hasta que por fin el nudo en la garganta se deshizo, tal vez solo necesitaba eso, llorar un rato. Quitarme la nostalgia suicida de un modo no muy suicida.

Luego regresé a mi casa, maldita humedad y frio nocturno de caribe, destrozaron mis huesos. Me empezó a doler la cabeza, la cara, los pies, los codos, las rodillas, terminé tirando el iPod por la ventana. Sé que mis zapatillas no secarán en aproximadamente dos semanas, que mi ropa esta sucia, tengo mucho dolor, siento frustración. Pero supongo que esa es la resaca, el ser responsable de mis actos irresponsables, por más tontos que parezcan ser.