Brazos o caderas
Wednesday, June 18th, 2008Son las 3:13 (hora Cusco), 1:13 (hora Seattle), me levanté porque estaba revolcándome en la cama tratando de encontrar la posición más indicada para no levantarme mañana con algún dolor extra a los que me normalmente me caracteriza. Todas las noches paso por una pequeña tragedia griega en la cual debo decidir si amanecer con dolor de brazos o dolor de caderas. El meollo del asunto es que tengo un colchón con dos niveles, no confundir con dos pisos, dos niveles; la mitad a la derecha es bien blandita y la mitad a la izquierda es bien dura, el porqué de esta interesante desigualdad habría que preguntarla al dueño de casa a quien no pienso molestar con mis preguntas filosóficas. El hecho es que la mitad extra blandita me deja dolor de brazos y la mitad dura me deja dolor de caderas, ya he probado todas las posiciones posibles y podría escribir mi propio kamasutra de sufrimiento sobre este colchón. Las mejores posiciones en las cuales puedo dormir de largo, me dejan 4 horas de dolor diurno, y considerando que hay como 4 centímetros de desnivel entre ambas partes del colchón es un poco complicado dormir en ambos lados.
Hoy se cumplen 3 meses desde que abandoné mi casa, mis amigos, mi familia y mis libros. Lo noté hace dos minutos cuando intentaba verificar la hora para iniciar este miserable post. Normalmente en mi rutina de sueño tiendo a alucinar cosas, eso es historia antigua, lo malo es que nunca tengo papel, computador o ganas de escribir mis alucinaciones, salvo por hoy que aparte de las alucinaciones y la incomodidad vinieron algunos recuerdos a mi mente. Primero recordé que hoy no me cepillé los dientes para dormir y que tampoco fui al baño así que si mojo la cama no es culpa mía. Recordé que maldije a mi amigo 2 veces en 2 días porque no puedo ver la luna llena desde mi ventana y es el tercer mes en que me pierdo ese alimento para el alma. Recordé también que solamente conversé dos veces con mi mamá y en esas dos veces me mentó la madre y me dijo que no sea patética y deje de preocuparme por cosas menores como son ella y mis hermanos. Recordé que hace poco fue el día del padre y que posiblemente nadie le llevó flores al cementerio a mi pa, y para colmo de males, me pasé casi 5 horas entre ayer y hoy leyendo porquerías en Internet y me topé con 3 artículos al hilo de bloggers rindiendo tributo a sus respectivos progenitores.
No se si el insomnio lo produce el sentimiento miserable de no poder hacer nada más que escribir o las ganas que tengo de ir al baño y cepillarme los dientes. Quizás sea el miedo que siento de despertar adolorida, pero como persona conocedora de su propio cuerpo se que dentro de 20 minutos empezarán a dolerme las rodillas por el frío y dentro de una hora empezarán a dolerme los ojos por que no aguantan mas de 15 horas con la pc y menos si la luz está apagada.
Me encuentro a mi misma perturbada tratando de sentir algo, una pista al menos. Muy estrictamente hablando ( y escribiendo como blogger de 5a categoría), estoy debatiendo toda mi vida entre el dolor de brazos o caderas, pero tampoco se me ocurrió cambiar el colchón. Yo sé que existe esa opción, pero no es la más adecuada, especialmente si vives en casa prestada, aunque si aplico esa generalización absurda a mi vida completa, mi vida no es prestada, mi ropa si, pero mi vida no. Que hacer, ser o no ser, ir al baño o no, seguir webeando a media noche en el Internet esperando ni yo misma sé que, empezar a hacer algo, dejar de lornear todo el día, empezar nuevas aventuras animadas SA. Porque suena tan complicado el cambiar el bendito colchón??
Menos frustrada y más confundida que nunca… me voy a cepillar los dientes…