La calma no quita la pena
Friday, February 1st, 2008La calma no quita la pena.
La calma tampoco me quitará la nostalgia, o la tristeza. Pero la pena no va terminar conmigo, simplemente está presente, esta allí, no me abandonará, pero no dejaré que tome por completo mi vida.
No estoy sumida en algún tipo de depresión, desesperación o locura, la obsesión no se apoderó de mi mente, no me convirtió en un ser neurótico y desquiciado, te extraño y vivo para extrañarte, pero vivo en calma, la calma necesaria para repasar mis pensamientos.
Hay que guardar la calma, pero eso no quiere decir que se irá la pena, simplemente aprendemos a convivir con ella, aprendemos a sonreir junto a ella, aprendemos a hacerla parte de nosotros, nuestras almas se vuelven por ratos grises, pero guardamos sonrisas para el mundo, y brindamos felicidad a quienes nos la piden, pero la pena sigue allí.
Dice el psicoanalista, que peor que una depresión o un ataque de histeria es vivir lleno de melancolía, pero en mi caso, parece ser saludable, la tristeza, la pena, el dolor, la melancolía y todos esos sentimientos opacos me hacen sentir viva.
Los sentimientos opacos me dan a conocer el frio de mis huesos durante las caminatas nocturnas, la piel de gallina que roza la ropa durante las lluvias, me hacen sofocar en mi soledad y me doy cuenta que estoy demasiado encorbada y que debo respirar a pulmón repleto. La idea es simplemente llenarme de vida.
La calma me regala tranquilidad, y algo de desidia, ya no me hace correr frente a tu puerta, me hace sacar una caja de rosas disecadas, acariciar cada tallo, envolver cada rosa nuevamente para sepultarla; la calma me hace recordar detalles que olvido en la ofuscación de los remordimientos que odio tener, la calma me hace ver con demasiada claridad que te quiero, la calma me devuelve recuerdos y helados, la calma no me quitará la pena, pero me ayuda a sobrellevar tu ausencia.
La pena no me quitará la vida, tampoco las sonrisas, tampoco los helados.
Para H-cito.